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El bum inmobiliario de Vigo llega a las subastas judiciales de viviendas

El interés por las pujas judiciales se dispara por los atractivos precios y el bum inmobiliario | La más reñida de este año, en la que se ofertó muy por encima de la tasación fijada, fue la de varios pisos en las torres Ifer

Una de las subastas con pujas más reñidas este año fue la de ocho pisos ubicados en las céntricas torres del Club Financiero. Alba Villar

Las subastas judiciales se han contagiado del bum inmobiliario. El interés por las pujas de viviendas se ha disparado en Vigo y buena prueba de ello es que la inmensa mayoría de las que se activaron este año se cerraron con ofertas. Y no solo eso, porque las propiedades más tentadoras, por su céntrica ubicación y sus atractivos precios, están protagonizando procesos tan reñidos que se acaban adjudicando hasta por el doble del valor que se les dio para la subasta. Un claro ejemplo de esto fue lo que ocurrió con ocho pisos de la calle García Barbón situados en las torres Ifer, que salieron con un precio muy bueno teniendo en cuenta su envidiable localización y la tendencia alzista actual del mercado, y que se acabaron adjudicando por cifras que superaban con creces la tasación fijada. Algo que también sucedió con más pisos del centro de la ciudad de zonas como Gran Vía, calle Cuba o Cánovas del Castillo. Y no solo hay interés por las viviendas. Otras pujas en las que no faltan postores son las de plazas de garaje, que raramente quedan desiertas, y las de vehículos. Las que están fracasando actualmente son las de los locales comerciales.

En el portal oficial de subastas telemáticas se impulsaron en lo que va de 2022 un total de 77 pujas que sacaron al mercado más de 110 bienes principalmente de Vigo pero también de otras localidades de su entorno. Sumaron una valoración económica global de 26,6 millones de euros. Viviendas, plazas de garaje y/o trasteros, locales comerciales, naves industriales, vehículos, terrenos de todo tipo, algún edificio y hasta un lote de participaciones sociales de una empresa –esta última activa en la actualidad– centraron estas subastas convocadas sobre todo por los juzgados, pero también por otras administraciones, como es el caso de la Agencia Tributaria o el Concello.

Que hay interés en las subastas lo demuestra el hecho de que en el 75% de las impulsadas desde enero hubo ofertas. Esta tendencia se ve claramente en el caso de las viviendas. “Hay mucho movimiento”, confirma el decano del Colegio de Procuradores de Vigo, José Antonio Fandiño, que explica que este escenario se debe al boom inmobiliario que se vive y al hecho de que muchas de las propiedades que salen a puja lo hacen con tasaciones que están “por debajo” del precio real de venta.

Y estas subastas tienen éxito pese a un gran hándicap como es el hecho de que prácticamente se puja a ciegas, ya que, salvo raras excepciones, el interesado no tiene la oportunidad de entrar en la vivienda para visitarla y ver en lo que va a intentar invertir. “Esto conlleva un riesgo: que haya defectos de construcción, una derrama pendiente o cualquier otro tipo de imprevisto; después no vas a tener a quien reclamar”, afirma este profesional.

Portal

Pero pese a este inconveniente, la mayoría de subastas de viviendas no están quedando desiertas en el momento actual. De las 45 que se ofertaron en el portal telemático entre enero y julio, en 35 de ellas hubo ofertas, resultando desiertas o canceladas las diez restantes. Y hubo pujas en las que el precio final de las propiedades se disparó al compás de las numerosas ofertas realizadas. Fue lo que ocurrió con los ocho pisos de las torres del Club Financiero, que salieron a subasta derivados de un procedimiento de una millonaria deuda judicial y que estaban todo ellos ocupados con inquilinos con derecho a permanencia al momento de la puja. Seis de ellos, de 60 m2, salieron a subasta por cuantías que oscilaban entre los 103.000 y los 109.000 euros. Una ganga en esa zona. Las pujas superaron estas cifras, llegando a alcanzar los 180.000 euros. Otra de las viviendas, de 72 m2 y ubicada en el noveno piso, había sido tasada en 127.000: la oferta más alta fue de casi el doble, de 241.300 euros. Y otra más de 137 m2 de la planta 17 valorada a efectos de subasta en 241.000 euros se adjudicó por más del doble, por 563.000 euros.

Pisos de la Gran Vía o de la calle Cuba también sumaron numerosos postores

Situación muy parecida se vivió con otros céntricos pisos anunciados en el portal de subastas. Por uno de Cánovas del Castillo, al que se le dio un valor de 93.000 euros, se pujó hasta los 140.000. Por otro en Gran Vía próximo a la Praza de América, tasado en 116.000, se recibieron ofertas que llegaron a los 132.000. En la calle Cuba se sacó a subasta otro con una valoración de 106.877 euros que se adjudicó por más de 212.0000. Y esta tendencia se vio también en propiedades más humildes, como una vivienda protegida del barrio de La Anunciada de Baiona. Se publicó por 28.700 euros y la subasta se cerró con una oferta de casi 60.000 euros.

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