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Faro de Vigo

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La lucha llega a su fin: los extrabajadores de GEA reciben los primeros dos millones

Junto a las ejecuciones de las sentencias que condenaron al pago, el letrado impulsó un proceso concursal y otro penal contra las empresas

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Extrabajadores de Álvarez, hace un año ante la vieja fábrica de Ramón Nieto. Marta G. Brea

Una lucha judicial eterna y titánica que por fin llega a su fin. Y con el mejor de los resultados. Los casi 200 extrabajadores del Grupo de Empresas Álvarez (GEA) que llevan años y años pleiteando para cobrar el dinero que se les adeuda por la cesión en 2002 de parte de los terrenos de Cabral y Coruxo donde se alzaron las históricas fábricas de cerámica viguesas empezarán a recibir en septiembre las cantidades que les pertenecen. Dos décadas después, tras un sinfín de litigios y acuciada por las ejecuciones judiciales en marcha, una de las dos empresas condenadas al pago de dichas cuantías, Costrucciones José Castro S.L., ha consignado los primeros dos millones de euros, cifra que cubre gran parte de la deuda, aunque no del todo, por lo que, tarde o temprano, tendrá que depositar el resto. La reciente salida a subasta de un imponente local de gimnasio en el centro de Barcelona ha sido la clave, ya que fue lo que movió a esta empresa a ingresar el dinero para así evitar quedarse sin esta propiedad de valor millonario y en la que ya había numerosos inversores interesados.

Es el principio del fin de una batalla judicial en la que sin duda ha tenido un papel fundamental el abogado que representa a la mayoría de estos extrabajadores de Álvarez que en su día pertenecieron al grupo GOC, Tomás Santodomingo. Una vez fueron firmes las dos sentencias judiciales civiles que en 2015 y 2019 condenaron a Naerama Group S.L. –cesionaria de esos terrenos– y a Construcciones José Castro –avalista en dicho contrato– a abonar lo adeudado, el letrado vigués no ahorró esfuerzos para que se impulsasen las ejecuciones de ambas resoluciones, promoviendo además otros litigios en las jurisdicciones penal y mercantil para garantizar que sus clientes recibiesen el dinero que tanto tiempo, la friolera de 20 años, llevan esperando.

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Estado actual de la vieja fábrica de GEA en Cabral Marta G. Brea

Una de esa ejecuciones en marcha, la del Juzgado de Primera Instancia número 14 de Vigo, ha sido la que ha desbloqueado la compleja situación. Ese tribunal acordó en junio la subasta de un local destinado a centro deportivo ubicado en Barcelona, en el céntrico distrito de Sants-Les Corts. Perteneciente a Construcciones José Castro, arrendado en la actualidad a la cadena Metropolitan Spain y con una superficie de más de 6.000 metros cuadrados, fue valorado para la puja en 4,5 millones de euros. Una cifra que iba a cubrir con creces la cantidad que se adeuda a estos extrabajadores –que a día de hoy se aproxima a los 2,8 millones de euros entre cuantía principal, intereses y costas– y que acercaba por fin a todos ellos al cobro de la deuda, ya que el imponente inmueble había despertado el interés de bastantes inversores que, de hecho, recabaron información sobre el mismo tras tener conocimiento del proceso judicial en marcha.

Pero esta subasta acaba de ser suspendida. La constructora dueña de la misma se vio contra las cuerdas y, ante el riesgo real e inminente de perder tan valiosa propiedad, por fin movió ficha. En una diligencia de ordenación emitida por el juzgado con fecha de este pasado 19 de julio se deja sin efecto la puja, que ya estaba en marcha en el portal telemático de subastas, a raíz de que la empresa ingresase la cantidad de 1.997.190 euros en la cuenta de depósitos y consignaciones judiciales para cubrir la deuda. Un dinero que el tribunal ya ha acordado derivar a los extrabajadores a través de sus abogados, que serán los que, en septiembre, entregarán lo que corresponde a cada uno de ellos –algunos ya fallecieron y cobrarán sus herederos–. La cuantía media que recibirá cada uno se sitúa en aproximadamente 10.000 euros, aunque las cantidades, según cada caso, oscilan entre los 500 y los 25.000 euros.

Un bien aún embargado

Estos casi dos millones de euros no cubren la totalidad de lo adeudado, motivo por el que el juzgado todavía no ha levantado el embargo que pesa sobre el gimnasio, a la espera de que la constructora, algo que se da por hecho, abone lo que resta. Unos 160 de los casi 200 afectados recibirán en septiembre lo que les pertenece de la deuda principal y quedarán a la espera de que la empresa consigne lo que falta para cobrar lo que les corresponde en concepto de intereses de demora, una cantidad nada baladí ya que el cálculo de los mismos arranca en 2015, cuando se dictó la primera sentencia que condenó a esta sociedad y a Naerama.

Y resta por aportar también lo correspondiente a las costas judiciales y a lo que deben percibir los restantes 25 extrabajadores que ganaron el pleito en 2019 en otro juzgado, en el de Primera Instancia 7. Pero todo apunta a que este litigio también llegará a buen puerto ya que si la constructora no lo hace voluntariamente, los afectados podrán volver a instar la subasta del gimnasio barcelonés, forzándola así al pago ya que, como se ha visto, la empresa no parece estar dispuesta a perder esta propiedad.

Tomás Santodomingo

“Fue difícil, pero tras tantos años de litigios hemos llegado al final del camino”

Tomás Santodomingo - Abogado de los extrabajadores

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Tomás Santodomingo respira aliviado. Desde hacía unos meses ya se veía venir, pero ahora ya es una realidad. Sus clientes cobrarán el dinero por el que llevaban tantos años esperando. Este vigués es el abogado que representa a la mayoría de los 200 extrabajadores que protagonizaron una lucha que empezó a escribirse en 2002 y que dos décadas después está afrontando sus últimos capítulos. El reciente ingreso por parte de Construcciones José Castro S.L. de esos casi dos millones de euros permitirá que la mayoría de ellos reciban el dinero este mismo septiembre: los primeros días del próximo mes tendrán en sus manos el cheque con lo que es suyo. Hay un pequeño grupo de 25 de ellos que aún tendrá que esperar, pero el letrado no tiene dudas de que la empresa abonará también esas cuantías. “Tardaremos más o menos tiempo, pero todos van a cobrar; fue difícil, pero tras tantos años de litigios hemos llegado al final del camino”, celebra.

Junto a las ejecuciones de las sentencias que condenaron al pago, el letrado impulsó un proceso concursal y otro penal contra las empresas

Lo consignado por la constructora cubre la cuantía principal de la deuda de 160 de los trabajadores, los que ganaron el pleito en el Juzgado de Primera Instancia 14, pero la condenada debe depositar más dinero, explica Santodomingo, para completar todo lo relativo a los intereses y las costas. Y falta también la cantidad que se adeuda a esos 25 afectados a los que se les dio la razón en otro juzgado, en el de Primera Instancia 7. En total, lo que resta podría sumar otro millón de euros. Pero aún hay que calcularlo.

Junto a los litigios que tramitaron estos tribunales civiles, el abogado impulsó otro procedimiento en el Juzgado Mercantil en el que se declaró en concurso de acreedores a Naerama, así como una causa penal que se reactivó hace poco al verse indicios de delito en el impago.

Las fechas clave

  • La cesión de fincas fue en 2002...

    Esta lucha judicial tiene su origen en la cesión que los extrabajadores de GEA del GOC realizaron en 2002 a Naerama Group S.L., una operación en la que Construcciones José Castro S.L. actuó como avalista. Le traspasaron el 22,07% de los terrenos que ocuparon las fábricas de Álvarez en Cabral y Coruxo.

  • ... y el pago se retrasó hasta 2022

    Los demandantes tuvieron que acudir a la vía judicial para cobrar el dinero que deberían haber recibido en 2008, coincidiendo con la aprobación del PXOM de Vigo. Tras múltiples litigios, una de las constructoras ya consignó dos millones de euros, pero aún resta casi otro millón por depositar.

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