Por primera vez en la historia de la ciudad, Vigo celebró ayer uno de los actos centrales de la festividad del Cristo de la Victoria en la Basílica de Santa María. Y es que hay que tener en cuenta que el descendimiento del Cristo no se producía desde 2019 debido a la pandemia y la conversión de la Concatedral en Basílica fue aprobada por el Papa Francisco en 2020. Por lo que el acto de ayer fue todavía más especial. Desde las 11.00 h de este domingo, se puede seguir la misa solemne, presidida por el obispo de Tui-Vigo, Luis Quinteiro Fiuza, y con la Coral Casablanca, entre otros actos (abajo puedes ver el directo).

La iglesia y los alrededores se llenaron de centenares de devotos que querían ver por primera vez en casi tres años cómo los costaleros bajaban al Cristo de la Victoria y todos querían acercarse a tocarlo y a besarlo... Pero no pudieron, porque la organización prefirió tomar precauciones por motivos sanitarios (el COVID sigue ahí). Aún así, las lágrimas y la emoción inundaron los rostros de los fieles allí presentes cuando los costaleros colocaron la imagen en horizontal. Fue al término de la misa cuando todo comenzó. Los devotos se organizaron, expectantes y emocionados, en largas filas. Algunos le lanzaban al Cristo un beso desde el aire, otros simplemente se arrodillaban emocionados y se santiguaban. Entre ellos estaban la pareja formada por Domingo y Manuela. Llevaban treinta años seguidos acudiendo a besar al Santo y la pandemia lo frenó todo. Es más, Manuela se contagió y tuvo que ser ingresada por COVID. Estuvo grave. No se imaginaba que volvería a ver un descendimiento del Cristo de la Victoria. Pero se recuperó, y ayer allí estaba, en la Basílica, con lágrimas en los ojos: “Siempre me emocioné, pero después de todo lo que he pasado...” No pudo terminar la frase. Su marido Domingo tampoco era capaz de hablar.

Programa de la festividad.

Ayer, precisamente, y como es habitual en otros años, hubo muchas personas que, para evitar las aglomeraciones previstas en la masiva procesión de hoy, decidieron hacer por su cuenta el mismo recorrido que hoy hará el Cristo de la Victoria, que saldrá a las 19.30 horas de la Colegiata y recorrerá las calles Real, Cánovas del Castillo, Montero Ríos, Concepción Areal, Colón, Príncipe, Porta do Sol, Praza da Constitución y Triunfo. Precisamente, uno de los principales atractivos es que se estrenará la renovada Porta do Sol tras las obras de peatonalización. Obviamente, la procesión obligará a poner en marcha un plan especial de tráfico, cortando el acceso a Beiramar desde la Alameda desde las 16.30 horas, mientras que el corte para la subida por la calle Colón obligará a usar desvíos en vehículos y transporte público en la zona. El túnel de Beiramar estará abierto en ambos sentidos.

Lo más importante es que Vigo vuelve a celebrar, después de dos años de parón, la festividad del Cristo de la Victoria, que según la Cofradía mueve alrededor de 150.000 personas, seguramente el evento religioso, fuera de la Semana Santa y los que no tienen que ver con el Camino de Santiago y el Xacobeo, que reúne a más gente en Europa.