La noche más corta volvió a los museos vigueses. La “Noite Branca” celebrada este viernes llenó de música, actividades y visitantes estos edificios en un horario atípico que sirvió para aprovechar el buen tiempo y las altas temperaturas en la ciudad en una iniciativa que por fin pudo celebrarse con total normalidad tras dos años de pandemia.

Uno de los escenarios que vivió con una mayor intensidad fue la villa romana de Toralla, en donde a cada hora en punto se realizaron recreaciones históricas del mundo romano hasta la una de la mañana y sin necesidad de inscripción previa que permitieron imaginar cómo era la vida en Vicus durante los años del imperio. En Finca Solita y dentro de su amplia programación cultural para este verano se desarrollaron actividades para conocer esta emblemática edificación o para observer el cielo nocturno de verano.

En el aspecto musical, el Museo Verbum y el Pazo Quiñones de León volvieron a ser el epicentro con varias actuaciones. El Jardín Histórico de Castrelos contó con la presencia de Marés Sonoras para complementar las visitas guiadas a uno de los entornos naturales más cuidados de la ciudad. En el caso de la playa de Samil, Pablo Lesuit y Skarajazz pusieron el broche en su terraza a una jornada en la que se realizado talleres de heremin, el instrumento electrónico intangible, a las 20.30, 21.40 y 22.50 horas; aunque hubo también tiempo para el periodismo gráfico o el arte en ropa con plantillas.

Ya en pleno casco urbano, el MARCO se convirtió en el centro neurálgico con una gran afluencia a sus dos exposiciones con un guía de excepción. El escultor Francisco Leiro apareció sorpresivamente en el museo de la calle Príncipe para explicar, en dos turnos de privilegiados, los pormenores de la exposición temporal que narra la vida y obra del padre del Sireno de la Porta do Sol. La muestra de Alfredo Alcain e Idoia Montón también tuvo dos pases hasta las once de la noche.

Bajando hacia Policarpo Sanz, la Casa das Artes contó con la presencia de Juan Teixeira para realizar una visita guiada a su exposición “Sociedade XXI” con aforo para 21 personas; mientras que la Fundación Laxeiro también ofreció dos visitas guiadas para conocer las muestras dedicadas al pintor de Lalín previa inscripción.

La Casa Galega da Cultura mantuvo abiertas sus muestras hasta las dos de la mañana; mientras que el Museo Liste ofreció una exhibición artesanal de hilo a las ocho; pases guiados a la muestra temporal y una visita guiada a la exposición permanente. También fue posible conocer de primera mano la exposición “Francisco Fernández del Riego. Nos vieiros da ate galega” con visitas guiadas cada hora en punto de nueve de la noche a una de la mañana. Por último el Museo do Mar, de competencia autonómica, contó con un acceso gratuito a todo el recinto salvo el acuario. Además, hubo visitas guiadas a la exposición “O Camiño de Santiago. Lembranzas de Mar e Pedra”, con pases a las 21.00, 22.00 y 23.00 horas. Las salas de Afundación abrieron para la la muestra de arte cubano “Sueño de navegante”.