El primer acceso de la Vigo a la Autopista del Atlántico sigue sumando retrasos. La apertura del túnel de Lepanto que permitirá la conexión directa entre el casco urbano y la AP-9 no abrirá hasta finales de noviembre, al quedar condicionado a una inauguración simultánea con los otros dos túneles que permitirán la conexión de la vía de alta capacidad con el aparcamiento subterráneo del centro comercial Vialia.

Así lo ha anunciado este jueves el alcalde de la ciudad, Abel Caballero, quien volvía a dar cuenta de los avances en el nudo de comunicaciones que se está gestando alrededor del complejo diseñado por Thom Mayne.

El regidor confirmaba de esta forma que este primer túnel que sustituye al histórico scalextric de Lepanto deberá esperar otros tres meses y medio, plazo similar al que ha transcurrido desde el último compromiso de apertura anunciado.

"Está muy avanzado, pero para la terminación necesita ese tiempo" reconocía en rueda de prensa, apuntando a que aún quedan "algunas partes por hacer".

El paso subterráneo fue visitado por el primer edil con los concelleiros de Fomento, Economía y Urbanismo el pasado lunes e incluso la Policía Local realizó un reconocimiento hace dos semanas en el que comprobaron el estado de los nuevos sistemas de seguridad instalados en él.

Caballero justificaba que para la apertura es necesario finalizar la entrada y salida del aparcamiento hacia la Autopista, siendo ahora mismo la obra más retrasada en todo el nudo. "Ya está comunicada, pero cosa distinta es que esté utilizable" dijo ante los medios.

Traslado de la estación de autobuses

Durante su comparecencia, el alcalde volvió a recordar que la única obra que ya está finalizada es el ramal de acceso a la estación de autobuses de 200 metros que el Concello "entregó" esta semana a la Xunta.

Es por ello que apuntaba que "puede estar operativo si la Xunta llega a haber tenido previsto el traslado" al cumplir su objetivo de finalización del asfaltado y pintado y la retirada del material de obra el 31 de julio.

Sin embargo, reconoció nuevamente que es un traslado de una estación de autobuses es "muy lento y muy laborioso" y por ello tendía la mano a la Consellería de Infraestructuras para cooperar en los últimos trámites.

Actualmente, ni el gobierno local ni el autonómico han solicitado los permisos burocráticos imprescindibles para la puesta en marcha del nuevo edificio intermodal que se finalizó el 10 de junio; enzarzándose en declaraciones cruzadas sobre quién tiene que reclamar cada documento a qué administración.

Lo cierto es que a pesar de tener finalizada la obra, el propio Concello reconoció en la última reunión de la comisión de seguimiento -y así lo refleja el acta de la misma a la que ha tenido acceso FARO- que hasta el 12 de septiembre no llegaría el último de los tres pórticos de cartelería imprescindibles para su inauguración.

Desde el gabinete de Mobilidade han insistido en repetidas ocasiones en que hasta que se les garantice una fecha definitiva no podrán poner en marcha el proceso de información pública a operadores y usuarios del nuevo mapa de rutas de la ciudad.

Estas nuevas líneas, que mantendrán sus recorridos de manera generalizada, deberán ser comunicadas durante al menos cuatro semanas, por lo que debería solucionarse en los próximos días si quiere inaugurarse en cuanto sea posible.