El Recinto Ferial de Vigo vuelve a convertirse en un espacio para abrir la mente y el paladar. La segunda edición de la Feria Vegana y Sostenible de Galicia ha vuelto a situar a la ciudad como referente en esta materia después del éxito del pasado otoño. Este certamen, el más grande de Europa de su tipo, muestra una visión mucho más amplia del veganismo. Además de los habituales pokes y carnes de origen vegetal, destacan novedades como el ‘shiitake á feira’ como sustitutivo del pulpo, empanadillas, repostería, gominolas y otros alimentos que destierren los prejuicios sobre una alimentación perfectamente compatible con otras dietas y que “puede ser atractiva y divertida”.

También la moda tiene un papel central con camisetas y calzado elaborados sin productos de origen animal, algo que se amplía a productos de cosmética que no fueron testados en ellos. Las reivindicaciones sociales, ecologistas y refugios de animales también cuentan con un amplio espacio dentro del pabellón. Las actividades se completan con showcookings, conferencias, actuaciones musicales y talleres para los más pequeños.

La zona de puestos y mesas contó con una gran afluencia de familias.

Un menú variado

Los expositores coinciden en la buena afluencia de esta primera jornada con la presencia de bastantes curiosos además de los fieles. Con una década de trabajo en Avus, el químico murciano Juan Martínez señala que el sabor de estos “embutidos” es homologable al de los habituales y recuerda: “llevo 42 años siendo vegetariano y practicando artes marciales y los médicos entonces me decían que no viviría muchos años”.

En la misma línea apuntan en la toledana Frogeverie, quienes reconocen la dificultad que supone para mucha gente abandonar el queso. Para ello encontraron en Tailandia una fórmula que les permite crear mozzarella o curados. Mar Pérez, de la pastelería viguesa Ms. Robinson, cree que la comida vegana se ha asociado a ser “más saludable” aunque los ingredientes sean casi los mismos.

Una industria que alcanzará los 900 millones en 2026

La alimentación “plant-based” está al alza. Dentro del amplio programa de charlas en el recinto ferial de Cotogrande, varias empresas que dieron el salto desde el “activismo” al mercado narrarán la experiencia de un sector que se espera que alcance un valor demás de 900 millones en 2026, un 92% más que antes de la pandemia. Son los datos que maneja Marc Coloma, CEO y co-fundador de Heura. Esta empresa asegura que buscan crear “sucesores de la carne” y no alternativas, ya que su misión pasa por alterar el sistema y la industria alimenticia, ya que consideran que está obsoleta. Es por ello que apuntan al “margen de mejora” existente en este tipo de productos si los consumidores apuestan por ellos cómo ha ocurrido desde el inicio del coronavirus. Al mismo tiempo, confían en que con el tiempo su precio sea similar al de la carne tradicional.