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El primer avión no tripulado de la UVigo, de camino a Múnich

La aeronave, de 2,2 metros de envergadura y diseñada para el transporte de bolsas de sangre, competirá con una veintena de universidades europeas, China y México

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El primer avión no tripulado de la UVigo. Cedidas

El primer avión no tripulado diseñado y fabricado por estudiantes de la UVigo ya está de camino a Múnich para competir desde el martes en la Air Cargo Challenge 2022. La aeronave CORVO-0, con una envergadura de 2,2 metros y una carga útil de 1,2 kilogramos, está preparada para transportar bolsas de sangre y se enfrentará a los prototipos de más de veinte universidades de otras ciudades españolas y europeas, así como de China y Japón.

El equipo de aeromodelismo Aerotech es además el primero que representa a Galicia en esta iniciativa nacida en 2003 en Portugal y que tiene entre sus patrocinadores a grandes compañías como Airbus o Ebonik. Junto con las pruebas estáticas obligatorias, las aeronaves deben despegar en menos de 61 metros, completar un circuito en el menor tiempo posible y aterrizar con seguridad.

”La aeronave emprendió viaje este martes por carretera y nosotros aterrizaremos el lunes en Múnich. Al día siguiente será la inspección técnica y los vuelos se llevarán a cabo entre el miércoles y el viernes. Es nuestra primera competición, pero esperamos que todo salga bien y el resultado sea proporcional a todo el esfuerzo realizado”, confía Pablo Magariños, responsable del departamento de Organización y Marketing.

El dron sanitario vigués tiene una estructura exterior de fibra de carbono, mientras que el interior y el tren de aterrizaje son de aluminio. “Los patrocinadores nos han proporcionado principalmente material y moldes, pero nosotros nos hemos ocupado del diseño, fabricación y laminación de todas las piezas. En el caso de las de fibra de carbono, Coasa también nos permitió realizar los ciclos de curado en sus autoclaves”, agradece.

Además de la empresa ourensana, el proyecto también cuenta con el apoyo, entre otros, de Europrecis, Mecadis, Utingal, Gurit, Altair, Marine Instruments, la Axencia Galega de Innovación y la propia UVigo, que cedió espacios en el CITI para la fabricación y el ensamblaje.

El equipo (@uvigoaerotech) empezó a trabajar en la aeronave desde su creación en 2020 y las pruebas de vuelo se desarrollaron en el Club de Aeromodelismo de la ciudad de As Burgas. “Tienen experiencia y nos echaron una muy buena mano. La primera vez que voló fue una maravilla. Sentimos que el trabajo realizado por todos los miembros del equipo desde el principio había valido la pena. Muchos ya no son miembros porque acabaron sus estudios, pero estaban muy pendientes”, comenta Magariños.

Trabajo de diseño de CORV-0. Cedida

El grupo está integrado actualmente por 27 estudiantes, la mayoría de ellos, de la Escuela de Ingeniería Aeronáutica, pero también de Informática y, en un caso, del doble grado ADE/Derecho.

Los últimos preparativos para Múnich coincidieron con los exámenes, pero los integrantes de Aerotech fueron capaces de completar todas las etapas a tiempo: “Quizá fue el momento más duro de la temporada, pero valió la pena. Entre todos y con el apoyo de empresas y otros equipos nos defendimos bien”.

El objetivo de Aerotech es consolidarse como equipo: “Después de Múnich nos pondremos a pensar en la siguiente competición. Arrancar es difícil porque no tienes experiencia, pero queremos seguir”.

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