Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El sueño americano de un talento musical vigués

Alicia Cerrada se formará en un prestigioso centro de estudios de Los Ángeles con una beca de la Xunta y la Comisión Fulbright

Alicia Cerrada, durante un concierto en Róterdam

Con los pies en Róterdam, el corazón en Galicia… y la cabeza en Estados Unidos. Así se encuentra Alicia Cerrada Fernández (Vigo, 30 de enero de 1996), una música viguesa que acaba de recibir una noticia que todavía no ha sido capaz de digerir: viajará a Los Ángeles en enero de 2023 para pasar seis meses formándose en el centro de música contemporánea Musicians Institute. Es una de las cinco personas seleccionadas para disfrutar en el país americano de una beca convocada por la Xunta de Galicia y la Comisión Fulbright.

“Estoy muy ilusionada”, reconoce a FARO por teléfono desde Países Bajos en un hueco que encuentra en su ajetreada agenda. Y es que esta joven, formada en el CEIP García Barbón, el IES Rosais II y el IES Alexandre Bóveda, trabaja en un instituto de enseñanza libre e imparte clases de piano a alumnos de entre 6 y 70 años. Además, forma parte de un cuarteto de mujeres, denominado Her Soliloquy, que se ha llevado ya varios premios y, recientemente, ha deleitado al público del país de los tulipanes en una gira con sus piezas de ópera-tango. En su currículo, también aparecen recitales con la Orquesta Típica Róterdam (OTRA).

Su sueño americano empezará el año que viene. Lo vivirá en Los Ángeles, donde cambiará el chip formativo europeo por el estadounidense. “Son más prácticos a la hora de enseñar”, reconoce. Su aventura al otro lado del charco le servirá para conocer cómo se crea un proyecto musical desde cero y la forma de difundirlo a través del márquetin. “Me atrae producir y grabar mi propia música y saber cómo funciona la industria musical. Aquí, nos enseñan mucho a tocar y, a veces, cómo crear, pero no suelen decirnos cómo se mueve nuestro trabajo, es decir, la parte del márquetin. Será un enfoque diferente”, explica. Precisamente, reconoce que el mayor logro alcanzado hasta ahora ha sido poder componer y crear arreglos para conciertos suyos.

Alicia Cerrada desembarcó en Róterdam hace unos siete años. Hizo las maletas para ir a estudiar la carrera de piano clásico en Codarts University of the Arts. Después, amplió conocimientos con un máster sobre música argentina en el WMDC-Codarts University of the Arts, que terminó en 2021. Se enamoró del país en un viaje que hizo a Ámsterdam con sus padres a los 16 años. “Me gustó mucho un profesor que trabaja en Róterdam, conecté con él, hice las pruebas y me aceptaron”, resume.

Comparte piso en Róterdam con un joven argentino-catalán que toca el saxofón. Asegura estar “bastante contenta” en la ciudad neerlandesa, donde ha formado “una pequeña familia de amigos” que la ayuda a sobrellevar la morriña que siente por tener en la ciudad olívica, Santiago y Madrid a la mayor parte de sus familiares. “Ahora, ya empiezo a entender mejor cómo son los holandeses y manejo mucho mejor el idioma. Está siendo una experiencia increíble con gente de todo el mundo; me quedaré por aquí, al menos, un par de años. Vuelvo a Vigo en verano, Navidad y en otros dos momentos del año. En total, regreso unas cuatro veces normalmente. En 2020, por el COVID, estuve de marzo a agosto y reconecté con mi tierra. Me gustó muchísimo”, anota.

Argentina también es protagonista a la hora de elegir a su referente: Gustavo Beytelmann, director del departamento de Tango de la University of the Arts. “Es un músico que me inspira. Este año, he tocado muchísima música argentina. He tocado durante mucho tiempo música clásica y me apetecía cambiar, conocer algo nuevo, por eso escogí ese máster. La gente de este mundo es muy interesante”, reflexiona antes de dejar claro que, en su lista de Spotify, “hay variedad”. “Todo me enseña y me provoca una emoción. Tengo jazz, música clásica, pop español, tango… Me gusta escuchar muchos estilos”, apostilla.

Uno de sus sueños es regresar a su Vigo natal más adelante y crear una escuela de música. “Noto que me tiran las raíces, pero, primero, quiero ganar experiencia. Estoy en esa época”, asevera, a la vez que anota otras metas. “Me encantaría tocar con artistas con lo que conecte musicalmente y crecer como profesora hasta ser una música completa para enseñar a los alumnos no solo a tocar partituras, sino también a componer e improvisar, y explicarles que también hace falta mucha fuerza mental para subir al escenario”, comenta.

A colación del campo docente, Alicia Cerrada pone el acento en la necesidad de que la asignatura de música cobre más relevancia en los centros educativos de España. “La música aporta muchos beneficios a todo el mundo: es muy sano expresarse a través del arte. A mí, me permite conocerme y me hace feliz. Adoro mi trabajo. Los profesores tienen que ser capaces de conectar más con los estudiantes, que escuchan mucha música, pero no suelen interesarse por la materia”, explica antes de citar la musicoterapia como una rama que tiene pendiente de explotar. Le viene de sangre: su padre es médico: “Me encantaría dar herramientas a gente con depresión, ansiedad o cáncer”.

Compartir el artículo

stats