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Faro de Vigo

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Dos leyes educativas, sobrecarga en la docencia y salud mental, los retos en el aula

La comunidad educativa aplaude el fin de un curso "complicado", marcado por cambios normativos | Los padres exigen una nueva zonificación y adecuar los comedores escolares

Alumnos de un colegio vigués. ALBA VILLAR

El esperado fin de curso ya se deja ver en los calendarios de cada centro educativo de Vigo. Mañana concluyen las clases y, a falta de los exámenes extraordinarios de la ABAU en julio, toca mirar al horizonte 2022/2023. Un curso que llegará con muchos cambios y, sobre todo, con muchas cuentas pendientes y retos: la convivencia de dos leyes educativas, una sobrecarga de competencias a los docentes y equipos directivos, y atajar la problemática de la salud mental especialmente en adolescentes, que arrastran todavía como consecuencia de la pandemia.

A este respecto, como directora del IES Valadares, reclama Eva López la figura de un psicólogo en los colegios para rebajar la presión del orientador. “Se reclaman médicos en los centros pero creo que es más importante la figura del psicólogo. Este año los orientadores estuvieron desbordados con tareas que no son su competencia; han tenido que dar apoyo emocional a los alumnos cuando su función es la de orientar formativa o incluso laboralmente a los estudiantes”, razona la tutora.

Su reflexión abarca también la sobrecarga de trabajo que han padecido este año los docentes y más especialmente los equipos directivos. “Muchos de nosotros, además de tener que seguir con nuestras clases, tuvimos que organizar toda la programación a mitad de curso. Nos han dado una autonomía total pero sin ningún tipo de dirección ni directriz. No se han planteado bien las cosas, no tuvimos un fin de semana de respiro, de parón. Y si luego no estás atento a los plazos para presentar o solicitar proyectos, el único perjudicado en el alumnado. Este curso no nos dio la vida”, lamenta López Tarrío.

De LOMCE a LOMLOE

El papel de la docencia va a tener un gran peso el próximo curso al verse obligados a convivir con dos leyes educativas: la actual LOMCE, que se mantiene en los cursos pares, y la nueva LOMLOE, que se implantará en los impares. “Xestionar este sistema vai a ser moi complicado, primero porque case non hubo tempo para planificar as programacións , os docentes incluso tiveron e terán que restar días as súas vacacións para iso”, lamenta Juan Carlos Abalde, presidente de la asociación de directores públicos de Vigo y a su vez director del CEIP Chans de Bembrive.

Calma

Precisamente, una de sus reclamaciones para el próximo curso se centra en mantener un equilibrio. “Tivemos primeiro a pandemia, logo o de Ucrania e para rematar o cambio normativo a metade de curso. Os centros escolares son un reflexo da sociedade, pero o que necesitamos é un pouco de calma, e poder implantar os cambios con certo análise e non a machete”, sentencia Abalde.

Este análisis también es requerimiento del director del CEIP García Barbón, Benito Gil. “Entiendo que los problemas pueden surgir pero hay que analizarlos y dar respuestas claras”, contempla.

Nuevo IES

Lo cierto es que estos nuevos currículos para las diferentes etapas educativas todavía están en formación, situación que no es del agrado de Julio Díaz, portavoz del sindicato de profesores ANPE. “No puede ser que todavía estén sin aprobar. Sobre todo por el tema de los libros de texto, otras CC. AA. han decidido no cambiarlos, pero aquí sí y eso trastoca a los docentes que no saben con qué trabajarán”, explica Díaz, quien defiende también un “calendario escolar más coherente” y un descenso del número de alumnos por aula. “Para eso, en Vigo, es fundamental una nueva infraestructura educativa. Hay que aprovechar que la natalidad está a la bajar para reducir los ratios”, razona.

Gestión de comedores

Los padres, aglutinados en el colectivo FOANPAS, también denuncian la carencia de dotaciones e infraestructuras. “Están moi obsoletas, precisan de melloras urxentes”, sostiene su presidenta, Iria Salvande. Sus peticiones para el próximo curso pasan, junto a la necesidad de una nueva zonificación escolar –la actual tiene más de 20 años y no se ajusta a las realidades de cada barrio o parroquia–, por una regularización de los comedores. “Agora, a Xunta acaba de sacar un novo decreto polo que serán os directores os que se encarguen de establecer os menús nos centros con comedores de xestión directa; esto non ten sentido. Preocúpanos moito esta situación e tamén que o Concello non sacase as becas para comedor. Son necesidades urxentes”, apunta la presidenta.

En sus reclamaciones también se presta especial atención al colectivo NEAE. “Precísase maior persoal PT e AL, e tamén expertos que traballen os problemas emocionais dos cativos; hai moitos problemas de autoestima e incluso autolesións”, concluye Salvande.

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