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Faro de Vigo

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Los usuarios del autobús urgen certezas en el traslado de la estación y el mapa de rutas

La puesta en marcha de la terminal de Urzáiz, pendiente de la autorización de Transportes, prolonga la agonía del edificio de la Avenida de Madrid | Viajeros del resto de paradas de la ciudad esperan los nuevos recorridos

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La estación de la Avenida de Madrid prolonga su agonía a la espera del traslado a Urzáiz. Marta G. Brea

Sin plazos y sin pistas. Los retrasos en la finalización de la estación de autobuses y los accesos de Vialia han prolongado la provisionalidad que vive este transporte en la ciudad desde el comienzo de la pandemia. La puesta en marcha de la nueva terminal, prevista originalmente para 2021, provocó que no se pusiera freno al deterioro del edificio de la Avenida de Madrid. Además, usuarios de las paradas del resto de la ciudad aguardan con impaciencia el nuevo mapa de rutas por motivos laborales y académicos.

Apenas han pasado 32 años desde que la obra de Javier Suances retiró a Vigo la vitola de ser la única ciudad gallega sin este tipo de estación. Sin embargo, el estallido del coronavirus en marzo de 2020 asestó la estocada definitiva a un edificio que nunca ha captado el cariño de los vigueses. Los más habituales certifican que al edificio “lo han dejado morir”. Las restricciones en marzo de 2020 llevaron al cierre a la cafetería de la terminal, reduciendo la oferta gastronómica a tres máquinas expendedoras. Y entre la docena de locales comerciales que albergaron charcuterías, quioscos y peluquerías, hoy solamente sobrevive una casa de apuestas. La desangelada postal la completan varios baños fuera de servicio o aspecto sórdido, goteras y zonas de espera desfasadas.

El ansiado traslado después de que hayan finalizado las obras está a la espera de que el Ministerio de Transportes autorice la utilización del nuevo ramal desde la AP-9 para los autocares. Esta obra menor estaría supeditada a la finalización de todos los accesos, aunque el Concello podría solicitar una “autorización específica” que permita su uso de forma parcial.

Servicios, comercios y cafeterías están fuera de servicio desde 2020. Marta G. Brea

Urgencia las nuevas rutas

Xunta y Concello coinciden en que se necesitará como mínimo un mes para informar a usuarios y operadoras de los nuevos recorridos. Desde la Consellería de Infraestructuras destacan que en las ciudades donde ya se ha producido este traslado a las intermodales –Ourense y Santiago– apenas se han variado los itinerarios, aunque el caso vigués será distinto.

Las líneas del Val Miñor pueden emplear ya el acceso de Praza da Estación, aunque son las de mayores problemas a la hora de mantener el itinerario actual por Florida y Gran Vía en su salida de la ciudad. La intermodalidad permitirá que universitarios como el nigranense Javier Pérez, que en la actualidad consideran “agotador y poco práctico” el transbordo entre las dos estaciones, puedan realizarlo en apenas tres minutos.

Los usuarios del autobús urgen certezas en el traslado de la estación y el mapa de rutas Marta G. Brea

Otro factor que acelera esta impaciencia es la entrada en servicio de los horarios de verano y la reducción de frecuencias en las rutas más usadas. Es el caso de la de Pontevedra desde la parada de la calle Areal 46, donde Jorge Rial denuncia que el primer servicio desde el 1 de julio será a las 8:30, complicando los horarios para trabajadores como él que tienen el turno matinal. “Tengo cierta flexibilidad, pero el tren tampoco cubre bien esa franja” señala, indicando que el transporte por autocar tiene bonos por 27 euros al mes que lo convierten en la mejor alternativa.

La permanencia de la parada junto al antiguo Rectorado, la más utilizada en las rutas de O Morrazo y Redondela, está en el aire. La posiblidad de que se incorpore a Vialia como primer alto en la ciudad podría eliminarla, ya que “se solaparían” en el itinerario hacia Bouzas. La confirmación de este cambio y la sincronización de los horarios con los trenes de Urzáiz es seguida de cerca por moañesas como Tatiana Fervenza, para acudir a su trabajo; y Marta Álvarez, que normalmente depende de familiares cada vez que regresa de Madrid, donde estudia actualmente.

Tiempo extra para decidir el futuro uso de la estación actual

Los seis meses –y sumando– de retraso que acumula este traslado guardan un aspecto positivo. El futuro uso del solar de 8.500 metros cuadrados ubicado entre Martínez Garrido y Antonio Palacios continúa siendo objeto de debate entre Concello y Xunta; buscando ambas satisfacer algunas de las demandas históricas del barrio tres décadas después.

La propuesta del gobierno municipal pasa por reordenar los accesos en paralelo a la reforma de la Avenida de Madrid, dotándola además de 34.000 metros cuadrados de zonas verdes. Por su parte, el ejecutivo autonómico proyecta un “centro intergeneracional” que combine una guardería de cero a tres años con una residencia de mayores. Además, se mantendría la característica estructura envolvente, pasando a ser transparente para ganar más luminosidad.

Sin embargo, el gobierno local ya ha mostrado su rechazo a esta propuesta ya que, según la concesión del 7 de septiembre de 1988, este suelo fue cedido únicamente a la Xunta para ser empleado como estación de autobuses.

  • Superficie total de zona verde: 34.000 metros cuadrados Objetivos:

    1. Mejorar la continuidad del primer cinturón

    2. Agilizar la conexión Arquitecto Palacios-Gregorio Espino

    3. Facilitar la incorporación al Calvario y su entorno al Corredor Lineal del Lagares

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