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Faro de Vigo

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Comienza un verano caliente en Peinador con ‘overbooking’ a Madrid y precios por las nubes

La conexión con Barajas de Iberia comienza a sufrir la reducción de plazas al operar con aviones de Air Nostrum | Avión y AVE aumentan sus costes por la alta demanda EEl sector teme más retrasos por falta de personal

Pasajeros afectados por el cierre provisional del aeropuerto de Peinador el 3 de junio esperan en la terminal. ALBA VILLAR

La llegada del verano supone que el aeropuerto de Vigo multiplique su oferta de destinos respecto al resto del año, pero Peinador también se enfrentará a varios problemas –propios y externos– que podrían poner en riesgo su recuperación tras el COVID. Los ajustes de flota de las aerolíneas, la escasez de personal en toda la red de Aena, la alta demanda y el lento trasvase al AVE comprometerán la operatividad de la terminal viguesa durante las próximas semanas, especialmente en su ruta estrella.

El 2 de junio FARO adelantaba el recorte de 1.500 plazas semanales de Iberia en su operativa hacia Madrid al ofrecer hasta una docena de frecuencias con los CRJ-1000 de Air Nostrum. Las aeronaves de su filial cuentan con unas 80 plazas menos que los A320 y A319 habituales que la compañía matriz necesita en la recuperación de sus rutas hacia América. Una de las afectadas fue Noelia Cousiño, a quien en la misma cola de embarque le comunicaron que “estaba en lista de espera” por un cambio de avión. Después de 40 minutos sin noticias, se trasladó a una decena de pasajeros a un hotel para ser recolocados al día siguiente, ofreciéndoles un bono en la propia compañía del que no han tenido más novedades. Paradójicamente, algunos viajeros perdieron su enlace hacia Valencia o Bilbao, rutas operadas por la propia Air Nostrum desde Vigo pero con menos frecuencias. Según ha constatado este periódico a través de varios testimonios, esta situación se ha repetido durante varios días.

Estos problemas afectan también a Air Europa, que sigue sin recuperar todas sus frecuencias previas al estallido de la pandemia y está llegan cancelando algunas de las próximas semanas, procediendo a recolocar a los pasajeros con billete en las siguientes u ofreciéndoles el reembolso del mismo. Un viaje de ida y vuelta hacia Madrid en avión las próximas semanas ronda los 170 euros de media, constatando su elevada demanda pese a la llegada de la Alta Velocidad a Galicia. También Renfe ha encarecido de forma notable el viaje en tren al aplicar un modelo tarifario en el que premia la antelación.

Problemas de explotación

También existe malestar entre algunos viajeros por la organización en los controles previos al embarque. Es el caso del ex-árbitro profesional de fútbol Jesús Bastos Martínez, quien el pasado martes vio como la coincidencia de dos despegues y los problemas con las maletas de unos pasajeros extranjeros demoraban su paso por los dos escáneres de seguridad habilitados, llegando a perder el vuelo al que sí accedería su hijo. “Es una mala gestión” señala, ya que considera que no es una terminal a la que acudir con excesiva antelación para volar.

Desde las asociaciones del sector temen un colapso en la red de Aena este verano pese a la incorporación de 500 efectivos para el control de pasaportes. Londres y Ámsterdam ya han tenido que reducir el número de vuelos en temporada alta, por lo que la escasez de personal de tierra podría acarrear nuevas cancelaciones y retrasos en Barajas, que ante la ausencia de vuelos internacionales en Vigo continúa siendo su mayor ‘hub’ al extranjero.

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