Las autoridades eliminaron la recomendación de no bañarse en las playas de Foz y Calzoa por una posible contaminación microbiológica –de la que se desconocen las causas– que fue detectada en uno de los estudios periódicos de la calidad del agua realizados por la Xunta de Galicia esta semana. La decisión se tomó tras resultar favorable la última analítica efectuada por el gobierno autonómico.