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El jurista que retornó a Vigo para crear una de las mejores hamburguesas de España

Ricardo Antela, con una de las hamburguesas elaboradas en su restaurante en García Barbón. Alba Villar

Cada vez son más los extranjeros que apuestan por afincarse en Vigo para empezar una nueva vida. Pero también son muchas las personas que nacieron en la ciudad olívica, emigraron durante la dictadura franquista a otros países europeos y sudamericanos y en los últimos años ha regresado para labrarse un camino y dar un mejor futuro a sus hijos. Es el caso por ejemplo de Ricardo Antela. Nació en Vigo pero cruzó en los años cincuenta el charco junto a sus padres para instalarse en Venezuela ante las penurias que durante aquella época vivía buena parte de la sociedad española.

Y su vida dio un giro radical: se graduó en Derecho y realizó dos másteres en una de las universidades más prestigiosas de Caracas, donde acabó siendo catedrático y ejerciendo la docencia. El éxito de su carrera profesional en Venezuela despegó hasta el punto de que se convirtió en consultor jurídico de varias empresas y también en Globovisión, el canal de noticias más importante de este país sudamericano.

Pero en 2014, junto a su mujer, también abogada, decidió que era el momento de abandonar Venezuela por la convulsa situación social y económica que estaba (y sigue) atravesando, un país en el que además Ricardo Antela era un conocido activista en favor de la libertad de expresión. Y no lo dudaron: volvieron a Vigo, el lugar de origen de Antela, para poder ofrecer a sus hijos un futuro mejor del que les esperaba en Venezuela.

Ya en la ciudad olívica cursó un máster en desarrollo empresarial, pero era consciente de que no sería fácil reiniciar en otro país la exitosa carrera como jurista que estaba desarrollando al otro lado del Atlántico. Lo intentó con cuatro negocios distintos, pero finalmente el que terminó de cuajar, y que acabó teniendo un gran éxito, fue La Ruta Burguer, una hamburguesería que Antela abrió en la zona de Traviesas y que finalmente decidió trasladar al centro de la ciudad, al cruce entre Urzáiz y Lepanto, donde llegó a tener doce empleados.

“El año 2020 era el de nuestra definitiva consolación, pero entonces llegó la pandemia y lo cambió todo. La situación provocada por el virus dificultó cuadrar las cuentas y el casero no fue solidario con nosotros, no nos ofreció facilidades para esos momentos tan complicados”, recuerda Ricardo Antela. Se refiere obviamente al tiempo que hubo que echar el cierre a causa del confinamiento. La crisis obligó a la familia a cerrar en enero de 2021 el negocio en el que tenía puestas grandes esperanzas. Pero no se rindieron: su hija se encuentra en la recta final de sus estudios de secundaria (este año está en plena selectividad antes de dar el salto a la universidad) y su hijo está cursando Ingeniería de Telecomunicaciones.

Y Ricardo y su mujer lanzaron otro proyecto gastronómico, en este caso en García Barbón, bajo el nombre de Baruta, y también con las hamburguesas como su producto estrella. Es más, recientemente uno de sus platos estuvo en la final para hacerse con el galardón de la mejor hamburguesa de España. “Cuando empezamos con el primer negocio, La Ruta, este nicho gastronómico todavía apenas existía. Ahora el centro de Vigo hay una gran cantidad de hamburgueserías de calidad y, por tanto, una gran competencia”, explica Ricardo Antela.

Pero los retos, como ya ha demostrado, no le asustan, y para consolidar el negocio ha abierto nuevas propuestas, como ofrecer distintos tipos de desayuno y una cocina con diferentes platos donde fusionan los sabores de Galicia y de Venezuela.

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