Radiografía de la orquesta universitaria

El músico y director de la formación compostelana, donde la mayoría de estudiantes son de carreras científicas o técnicas, analiza el perfil de los alumnos en varios países europeos

Integrantes de la Orquesta de la Universidad de Santiago. |

Integrantes de la Orquesta de la Universidad de Santiago. | / s. penelas

Sandra Penelas

Sandra Penelas

Más de una década al frente de la Orquesta de la Universidad de Santiago (OUSC), por la que ya han pasado más de 800 miembros desde su creación, le han permitido extraer conclusiones tan interesantes como que la mayoría de los alumnos proceden de carreras del ámbito científico y tecnológico y que además cuentan con muy buenos expedientes académicos. El músico y compositor Mario Diz desarrolla una novedosa investigación en la UVigo para conocer el perfil personal y formativo de los integrantes de estas formaciones en diferentes países europeos y comparar los resultados. Todavía le queda más de un año de trabajo, pero todo apunta a que sí existen coincidencias entre los alumnos.

Diz, que también es profesor de Didáctica de la expresión musical en la USC, ya cursó un máster en Teatro y Artes Escénicas en Vigo y ahora forma parte del programa de Educación, Deporte y Salud del campus de Pontevedra. Su investigación, que constituye su tesis doctoral, está codirigida por la catedrática Margarita Pino-Juste, del grupo GIES, y por José María Esteve, de la Universidad de Alicante.

“Vigo e Santiago son dúas universidades moi boas e quería desvincular a miña parte profesional docente da investigación. É difícil xerar un proxecto relacionado coa música porque non está incluida no ámbito universitario, pero eu tiña a miña propia experiencia na OUSC e unha cousa foi levando á outra”, explica el músico pontevedrés.

Mario Diz es músico y compositor y dirige desde 2010 la Orquesta de la USC. |   // FOTOS: CEDIDAS

Mario Diz es músico y compositor y dirige desde 2010 la Orquesta de la USC. // Cedida / s. penelas

En España todavía hay pocas orquestas universitarias. Las más antiguas pertenecen a instituciones de Madrid o Cataluña, aunque la de Alcalá de Henares, incluida en este estudio junto con la de la Complutense, es incluso más joven que la compostelana. También A Coruña llegó a lanzar su propio proyecto, pero se acabó cerrando.

Diz aspira a superar las 30 formaciones e incluirá, además de varias españolas, orquestas de Portugal como la de Coimbra, Austria, Francia y Reino Unido, donde la tradición es mucho mayor. Y además la música, al contrario que en nuestro país, sí es una formación universitaria.

“Segue sendo unha das grandes reivindicacións. Aínda non se conseguiu percorrer ese camiño para que a música teña esa consideración, algo que xa está claramente institucionalizado no resto de Europa. Sen embargo, aquí si se inclúen as Belas Artes”, lamenta Diz.

El experto recopila los datos sobre los integrantes de las orquestas a través de tres cuestionarios que permiten conocer su perfil formativo y cultural, además de las soft skills o habilidades “blandas”.

La Orquesta de la USC.

La Orquesta de la USC. / Cedida

Formación próxima a las ciencias y la tecnología

“Os primeiros resultados apuntan que si hai un perfil de alumnado nos distintos países máis dado a participar nas orquestras e que soe ter unha formación más próxima ás ciencias e ás carreiras técnicas e que ademáis teñen expedientes altos. Este estudo pode demostrar que unha formación musical, ademáis de facer os estudos obrigatorios de ESO e Bacharelato, non só non ocasiona peores resultados académicos, senón que os mellora. Isto é algo do que sempre nos costa convencer aos pais”, destaca Mario Diz.

Respecto al perfil cultural de los estudiantes y su entorno familiar, todavía es pronto para extraer conclusiones: “Os datos son bastante heteroxéneos e haberá que esperar a contar coa mostra total para ver se hai vínculos ou responden a cuestións casuais”.

Su tesis aportará conocimiento sobre un ámbito muy poco estudiado desde la academia y Diz también espera que contribuya a la creación de más orquestas universitarias. “Se conseguimos que se xeneralice este tipo de proxectos sería unha boa noticia. É unha mágoa que en Galicia, habendo tres universidades, só exista una orquestra e que ademais outra se perdera. Cantas máis se formen, moito mellor”, defiende.

Mientras trabaja en su investigación, Diz prepara el estreno inminente de una pieza para piano solo que será interpretada durante el concierto “Mulleres e Inspiración” organizado por la Orquesta Filarmónica Cidade de Pontevedra.

Será el 5 de junio en el Pazo da Cultura con la pianista compostelana Isabel Peréz Dobarro y Diz ha compuesto una reinterpretación de un tema de Brahms dedicado a Clara Schumann para convertirla a ella en la protagonista.

Mario Diz.

Mario Diz. / Cedida

“A música está cada vez máis integrada no seu ámbito habitual”

La Orquesta de la Universidad de Santiago arrancó su actividad en 2011 con apenas 14 integrantes, la mayoría de ellos, ajenos a la universidad. Sin embargo, el proyecto se fue consolidando y hoy lo forman alrededor de 60 miembros, de los que un 98% son estudiantes. Y además, a través de los más de 800 músicos que han estado bajo su batuta, Mario Diz ha podido constatar que el nivel es cada vez mayor, sobre todo, en la sección de cuerda. “O proxecto funciona e atópase nun momento doce, pero isto tamén ilustra que a música está cada vez máis integrada no ámbito habitual do alumno medio e que hai un maior número de mozos que a estudan”, destaca.

Sin embargo, esta realidad también le hace tener cierta perspectiva crítica con el diseño de la formación musical en España: “Recae basicamente nos conservatorios, que se supón que teñen unha orientación profesional, pero claramente hai moitos alumnos que non continúan no nivel superior e deciden facer unha carreira e incorporarse ás orquestras universitarias”.

“A formación dos conservatorios medra para ben, pero pode que haxa demasiadas prazas nos profesionais e sexa necesaria unha maior aposta polos estudos amateur nas escolas de música ou centros similares. Hai todo un debate aí por facer”, reflexiona Diz.

Suscríbete para seguir leyendo