El primer aviso lo dio una vecina del Camiño da Estea, en la zona de Saians, que hace algo más de dos semanas informó de la existencia de una serpiente en la entrada del domicilio, indicando que medía aproximadamente 2 metros. Los Agentes de la Unidad UMIR comprobaron que se trataba de una serpiente escalera, procediendo a su captura y siendo devuelta a su hábitat.

De la misma especie era la que capturaron en la Zona Franca de Balaídos, horas después. En este caso, el reptil medía unos 90 centímetros.

Hace una semana, la aparición de una culebra en la calle San Gregorio de la urbe olívico obligó a intervenir de nuevo a los agentes. El aviso llegó de un informante que la había visto en la acera. Se trataba de una culebra cristalina, de color marrón, y de unos 30 centímetros, que finalmente sería localizada en la calle Tomás Alonso. Al igual que las anteriores, fue capturada y devuelta a su hábitat natural.