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Faro de Vigo

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¿Cuánto tarda en emitirse una licencia de obra en Vigo?

El dato de la ciudad es uno de los mejores de las siete ciudades gallegas - Fegein pide reducir la "excesiva" burocratización

Estado actual de la reforma del edificio Ribas, entre las calles Colón y Marqués de Valladares, que albergará viviendas ALBA VILLAR

Si pides permiso al Concello para construir una vivienda o acometer alguna actuación de reformar o mejora –instalar un ascensor, ejecutar una entreplanta, actuaciones en la fachada, aumentar el patio, reorganizar la cubierta para que evacúe mejor el agua, etc.–, deberás tener en cuenta que el tiempo medio de espera para lograr la licencia correspondiente es de 11 meses. Aportan el dato la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein) y la Asociación de Empresas Inmobiliarias de Vigo (Asemi), que recuerdan que la legislación estatal recomienda un plazo máximo de tres meses para actuaciones mayores y un mes para menores. Ningún municipio de Galicia cumple.

La cifra olívica se sitúa por debajo de la media de las siete grandes ciudades de la comunidad, que alcanza casi 14 meses, según el informe elaborado por ambas entidades inmobiliarias. En lo más alto de la clasificación, como los más ágiles, se encuentran las administraciones municipales de Santiago y A Coruña, con 10 meses de media. Les sigue muy de cerca Vigo, con 11. Ya más alejadas, Pontevedra, con 14 meses, y Lugo, con 16. Cierran la tabla Ourense y Ferrol: las licencias se emiten 18 meses después de ser solicitadas.

Entre las causas principales que justifican esta demora, están la “falta clamorosa de digitalización del proceso en las administraciones locales”, una “excesiva” burocratización, que incluye “falta de coordinación entre estamentos y de organización”. A esto, se suma el desajuste entre los recursos humanos y la cantidad de trabajo. “Además, son puestos con mucha rotación y, en ciertos casos, la formación jurídica de los empleados es limitada”, concreta el presidente de Fegein y Asemi, Benito Iglesias.

La espera excesiva en la concesión de licencias conlleva “efectos directos”, como advierte el representante de ambas entidades. Provocan un “notable retraso en la puesta en marcha de las actividades económicas en un contexto muy complicado para las empresas, limitando, de este modo, el crecimiento económico”; un “elevado coste” para las personas físicas o jurídicas que “asumen elevados tipos de interés en concepto de financiación para la ejecución de las obras”; y un “sobreprecio para los compradores de viviendas en municipios con retrasos de más de un año en la concesión”. Esta situación también desencadena que los concellos cuenten con menos recursos económicos, ya que la recaudación del IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles) y del ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras) se retrasa o se pierde en caso de que la intervención se anule por la tardanza “desmesurada”.

“Es necesario impulsar metodologías en la administración que mejoren las comunicaciones y notificaciones en la tramitación de expedientes, ya que no es permisible que se tarden meses o incluso años en obtener licencias urbanísticas de diversa índole”, anota Benito Iglesias antes de concretar que el tiempo de espera por una licencia municipal de obras en el conjunto de Galicia supera los 14 meses, cifra que “se agrava este año”: “Para algunas empresas, es inasumible por el alto coste repercutido en las mismas”.

La patronal hace un llamamiento a los municipios para que pongan en marcha normativas claras, concretas, agrupadas y legibles y faciliten “una ventanilla única urbanística y una simplificación administrativa real”: “No puede ser que las corporaciones municipales tarden, en algunos casos, no solo meses, sino años en conceder una licencia municipal de obras, reformas o rehabilitación. Si queremos avanzar y recuperar la economía, se debe reducir la burocracia urbanística a su mínima expresión”.

“No puede ser que las corporaciones municipales tarden, en algunos casos, no solo meses, sino años en conceder una licencia"

Benito Iglesias - Presidente de Fegein y Asemi

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Otras peticiones que emanan desde Fegein y Asemi son el impulso de una ordenanza de simplificación de trámites urbanísticos, la agilización de las licencias en el ámbito de las rehabilitaciones y la apertura de un departamento en los ayuntamientos gallegos de más de 50.000 habitantes para abordar proyectos urbanísticos con sostenibilidad en su ADN.

Para aclarar el futuro del sector, Benito Iglesias propone incrementar la cuantía de las bonificaciones sobre el ICIO, acelerar la tramitación de las ayudas para la rehabilitación y vincularlas al cumplimiento de los objetivos de la Agenda Española 2030 en materia de eficiencia energética, conservación medioambiental y accesibilidad: “La gestión de los fondos europeos para la rehabilitación será clave para que haya carga de trabajo”

A pesar de los nubarrones, el gremio de la construcción ve luz en la vivienda. Según informa el Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de Pontevedra (Coatpo), la obra nueva y la rehabilitación de viviendas en Vigo y su área aumentaron un 15,70% –de 240 a 280– en el primer trimestre de 2022 con respecto al mismo periodo del año pasado en un contexto de falta de materiales y mano de obra, factores que dispararon los presupuestos cerca de un 85%. En el horizonte, está el OK definitivo al nuevo Plan Xeral, que se prevé en 2023.

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