Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Tres de cada diez edificios en venta en la urbe son de la Sareb, bancos o fondos de inversión

De las 150 edificaciones disponibles, la mayoría se localizan en el centro | El precio medio del m2 asciende a 1.300 euros

Edificio en venta en la calle Progreso. / M. G. BREA

Un 33%. Es el porcentaje de edificios con el cartel de “se vende” en Vigo que son propiedad de la Sareb –conocida como banco malo–, fondos de inversión o bancos. Son en torno a medio centenar de propiedades repartidas por la ciudad. Según concretan la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein) y la Asociación de Empresas Inmobiliarias de Vigo (Asemi), el circuito de comercialización aglutina en la ciudad olívica en torno a 150 edificios y el precio medio del metro cuadrado asciende a 1.300 euros de media. Una gran mayoría piden a gritos una rehabilitación de forma integral. En algunos casos, la falta de financiación provocó la paralización de los trabajos y, en otros, se trata de propiedades protegidas en términos de patrimonio histórico. Es un cajón de sastre.

La mayoría están en el centro de la ciudad: unos 40. El resto se ubican en cantidades similares en el Casco Vello, Bouzas, O Calvario y Teis. Algunos de ellos se pueden ver en páginas web especializadas en el sector inmobiliario. Van desde 93.000 euros a 9 millones. En la avenida de Galicia, en Teis, se vende un edificio sin inquilinos con más de 160 metros cuadrados de superficie que precisa una rehabilitación profunda. Se trata de una casa de segunda mano, dividida en planta baja más dos alturas, con pequeño sótano y un terreno con más de 150 metros. Su precio: 93.700 euros.

En el otro lado de la balanza, hay propiedades millonarias. Uno de los edificios en venta con el precio más elevado se levanta en el número 30 de la calle Colón. Se piden 9 millones de euros por este céntrico inmueble, que precisa rehabilitación. Suma 3.482 metros cuadrados en pleno centro de la ciudad, a unos metros de Príncipe. En la parte media del abanico, aparecen edificios por de más de medio millón de euros: uno de ellos tuvo pasado hotelero, en la calle Victoria. En López de Neira, hay disponible otro con inquilino: 990.000 euros por planta baja con tres locales comerciales y cuatro plantas en altura con viviendas. “Es ideal para hotel o similar”, reza el anuncio de un portal web.

La falta de un Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) actualizado –se prevé que el nuevo, con más de 50.000 viviendas, logre la aprobación definitiva el próximo año– convierte a los edificios en mal estado en caramelos para los inversores, que ven en ellos la oportunidad de meter vivienda nueva en un mercado necesitado. Según el registro de Fegein y Asemi, en los últimos tres años, se han finalizado o están en marcha rehabilitaciones en más de 60 edificios en Vigo, de los cuales 40 necesitaron una demolición parcial previa.

El presidente de ambas entidades inmobiliarias, Benito Iglesias, concreta que “no hay prácticamente suelo a la venta en Vigo y el poco que existe está a precios que provoca que el coste de las viviendas sea, en algunos casos, inasumible”. “Los fondos de inversión únicamente optan a suelos finalistas y los suelos de gestión son demasiado grandes y complejos, con lo que comprar edificios de pocas alturas para rehabilitar o reformar es lo que más se está haciendo para introducir viviendas en el mercado”, explica Benito Iglesias antes de destacar que las siete ciudades gallegas y sus áreas metropolitanas “necesitan viviendas nuevas y una apuesta decidida por la rehabilitación” en un parque con 500.000 viviendas con más de 50 años de antigüedad.

La reforma de estas propiedades introduce vivienda nueva en el mercado a la espera del PXOM

Todas ellas podrán beneficiarse de las ayudas y deducciones recién aprobadas con los fondos europeos para potenciar la rehabilitación. “El principal objetivo pasa por mejorar la calidad de los edificios, sobre todo en cuanto a su calificación energética y su consumo de energía. 3.420 millones de euros están destinados a inversiones en el programa de rehabilitación para la recuperación económica y social en entornos residenciales. Es decir, es una gran oportunidad que el sector de la vivienda en Galicia no puede ni debe dejar pasar”, indica Benito Iglesias, a la vez que pone en valor estas líneas de ayuda de las administraciones públicas, que se traducen en “carga de trabajo, creación de empleo y recuperación del patrimonio arquitectónico”.

Negociaciones individuales con los inquilinos

Llama la atención la presencia de edificios en venta en los que hay inquilinos viviendo en los pisos o negocios funcionando en los locales comerciales. ¿Qué se hace en este supuesto? César Abraín, gerente de la inmobiliaria Rosalía Castro, con casi tres décadas de experiencia en el sector, explica que, en la mayoría de casos, no ocurre esto y, si ocurre, se trata de propiedades con pocos inquilinos. Y es que el proceso para hacerse con el edificio requiere llevar a cabo negociaciones individuales con todos los propietarios.

Los interesados en comprar el edificio les pueden ofrecer, por ejemplo, una cantidad económica por su propiedad; les pagan el alquiler de un alojamiento mientras duran las obras de reforma del edificio y, posteriormente, regresan; o les ofrecen el cambio por una propiedad vacía en otra ubicación. Estas son algunas de las opciones. Hay más, como reconoce Abraín.

Señala que la finalidad más común de los compradores es meter vivienda nueva en el mercado para vender, puesto que hay necesidad a la espera de la aprobación definitiva del nuevo PXOM. También hay quien destina los pisos al alquiler tradicional o los deriva al circuito turístico.

Desde la inmobiliaria AF Properties, destacan que la mayoría de los edificios en venta están vacíos y precisan un lavado de cara completo. “Hay interés. Muchos tienen bastantes años”, aseveran antes de indicar que hay propiedades con el cartel de se vende en toda la ciudad: desde Príncipe hasta Teis, pasando por Bouzas, Castrelos o Lavadores.

Compartir el artículo

stats