El exboxeador Roberto Domínguez fue detenido en Vigo tras protagonizar una huida que acabó movilizando a Policía Local, Policía Nacional y Guardia Civil.

Todo tuvo su inicio en San Miguel de Oia, a raíz de una cuestión ocurrida en el ámbito familiar, y el expúgil, para evitar su detención, escapó corriendo por una zona de monte y acabó en la playa de O Vao, donde se metió en el agua para evitar su arresto. El hombre, de 52 años, se negaba a salir y finalmente un inspector del cuerpo policial municipal acabó entrando en el mar para hablar con él y convencerlo de que depusiese su actitud. Una ambulancia del 061 lo trasladó al Hospital Álvaro Cunqueiro.

Todo empezó a las 8 de la tarde del viernes, cuando la Policía Local iba a detener a Domínguez. Pero este, que habría mostrado una conducta agresiva y se estaba a la espera de los sanitarios para que lo calmasen, se escapó y acabó en la playa de O Vao, literalmente dentro del agua, con el torso desnudo y solo con el pantalón vaquero.

Policías locales y nacionales esperaban en la orilla mientras embarcaciones de la Guardia Civil lo cercaron en el agua para que no nadase mar adentro. “Le va a dar una hipotermia”, decían testigos dado el tiempo que se prolongó la intervención. Todo acabó al filo de las 11 de la noche. Domínguez fue condenado en 2019 por golpear a la delegada de un combate en una velada de boxeo. Fuentes policiales agregaron que el motivo por el que se le detuvo este viernes tiene relación con altercados con su expareja.