En la Semana Santa, que previsiblemente iba ser una semana de recuperación del turismo y de recuperación de los ingresos de determinados sectores como la hostelería, golpeados con fuerza por la pandemia de la COVID-19, “non hai practicamente oferta cultural” afirma Rubén Pérez. Teniendo en cuenta además que el tiempo no iba a ser el más apropiado para actividades en el exterior, “era previsible que terían que buscarse outros reclamos para todo o que non foran actividades ao aire libre”, añade Pérez.