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Faro de Vigo

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El alza del carburante se ceba con Vigo: ¿cuánto cuesta ya llenar el depósito?

La brecha con la media española y gallega se agranda

Una gasolinera 'low cost' en a las afueras de Vigo MARTA G. BREA

Llenar el depósito de diésel de un vehículo en Vigo, considerando que son 50 litros, es 3,15 euros más caro que en Valencia; si se trata de gasolina, la diferencia cae hasta 1,75 euros con respecto a Córdoba, por ejemplo. Y no hay que ir tan lejos para percibir que el golpe de los combustibles a las carteras de los ciudadanos olívicos es cada vez más fuerte que en la mayor parte del país y se lleva la palma con más diferencia que nunca con respecto a la media de la comunidad gallega, una realidad preocupante en una ciudad y un área tan dependientes de la movilidad motorizada y en las que el vehículo, ya sea a dos o cuatro ruedas, cobra un gran protagonismo.

Según los datos ofrecidos por el Ministerio para la Transición Ecológica, en la olívica, el coste del litro del gasóleo alcanzó ayer, de media, 1,522 euros, más que en A Coruña –1,493–, Ourense –1,492– y Lugo –1,490–. Y más que la media nacional: 1,483 euros. En el apartado del diésel, Vigo no se baja de la segunda posición entre las 15 grandes ciudades en cuanto al precio del gasoil. Solo la superó Bilbao, con 1,554 euros. Las acompañaron en el podio, ya en el tercer peldaño, Madrid y Barcelona, con 1,519 euros. En la clasificación por provincias gallegas, Pontevedra y Lugo se colgaron el oro en cuanto al coste de este tipo de combustible: el litro estuvo en 1,482 euros. En la de A Coruña, los conductores pagaron, de media, 1,482 euros; en la de Ourense, 1,491 euros. En todos los casos, son guarismos que ven por el retrovisor la media española.

El panorama cambia ligeramente si se acerca la lupa a la situación de la gasolina de 95 octanos. En esta tabla, Vigo es la cuarta gran ciudad de España en la que el litro es más caro: ayer, en base a la media de las estaciones de servicio de la ciudad, llegó a los 1,631 euros, por encima de la media española, que escaló hasta los 1,594 euros, y también superior a la cifra registrada en las ciudades de A Coruña –1,615–, Ourense –1,605– y Lugo –1,597–. Por provincias de Galicia: los vecinos de Lugo tuvieron que pagar 1,607 euros de media por el litro de gasolina; los de Pontevedra, 1,605; los de Ourense, 1,601; y los de A Coruña, 1,595. A nivel nacional, la urbe que se ubica en la cabeza del ranquin es, al igual que en el caso del gasoil, Bilbao: en la capital de Bizkaia, el litro de gasolina se vendió ayer a 1,649 euros. En el segundo lugar, y muy cerca de la urbe vasca, está Barcelona, con 1,648; en la tercera posición, otra localidad del País Vasco: Vitoria –1,636–.

  • ¿Por qué sube tanto el precio de la gasolina?

En el día de ayer, y según los datos que recoge el Ministerio para la Transición Ecológica, la estación de servicio de Vigo con el precio de la gasolina más alto fue la Cepsa del número 242 de la Travesía de Vigo: 1,644 euros. Donde estuvo más barata fue en la Galp de Alcalde Lavadores –1,579–. En cuanto al gasoil: el precio más elevado se registró en la gasolinera Repsol del número 18 de la calle Ramiro Pascual –1,549 euros–; en el otro lado de la moneda, la estación de servicio Galp de Alcalde Lavadores: 1,459 euros. En la radiografía nacional, la gasolinera con el precio de la gasolina más caro fue la Galp de la autopista AP-7 a su paso por Burriana (Castellón), con el litro a 1,724 euros. El primer puesto en gasoil se lo lleva la BP Sant Jordi de Sant Josep de Sa Talaia (Ibiza) de la carretera al aeropuerto.

Para explicar la posición de Vigo y Galicia, que superan las medias españolas, no se puede aludir a una razón fiscal: hasta 2019, y desde 2014, Galicia era una de las comunidades que aplicaba el mayor gravamen del Impuesto sobre las Ventas Minoristas de Determinados Hidrocarburos (Ivmdh o céntimo sanitario), de 4,8 céntimos por litro. Esta tasa desapareció en enero de ese año, cuando el ministerio que comandaba Cristóbal Montoro decretó la unificación fiscal. Por tanto, ahora, ya no existe ninguna diferencia tributaria entre las comunidades de la España peninsular.

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