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Faro de Vigo

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El área sanitaria supera el umbral de los 20.000 casos y el pico de la sexta ola sigue sin alcanzarse

Los profesionales no se aventuran a predecir cuándo se llegará al máximo | Los centros escolares contabilizan 2.739 infectados

El Sergas inició ayer en el Ifevi la vacunación con la tercera dosis de la población con edades entre los 30 y 39 años. MARTA G. BREA

Es la pregunta del millón. Si bien los expertos habían augurado que el pico de la sexta ola en el área sanitaria de Vigo tendría lugar entre el 15 y el 20 de enero, y mientras que el resto de la comunidad gallega y del territorio español parecen haber alcanzando el punto álgido de la curva, los profesionales del Complexo Hospitalario Universitario de Vigo ahora no se aventuran a predecir cuándo se llegará al máximo y aseguran que, al menos en la demarcación viguesa, habrá que esperar un tiempo.

Estableciendo una comparativa entre los datos actuales y los registrados antes del inicio de las fiestas de Navidad, momento en el que la onda epidémica registró un acelerón, las estadísticas muestran una importante ralentización del cómputo global de casos activos de COVID en la zona, sin embargo este hecho radica en gran medida en el alto volumen de altas epidemiológicas que se están tramitando en la actualidad, en la jornada de ayer se gestionaron 990, lo que ayuda a contrarrestar los nuevos diagnósticos de forma considerable. Asimismo, la reducción de 10 a 7 días el aislamiento de los casos leves y asintomáticos también ha contribuido a adelgazar este indicador.

Los valores que constatan que el pico de la curva en Vigo todavía no se alcanzará esta semana son, por una parte, el importante incremento de nuevos contagios y, por otra, el ascenso de la incidencia acumulada a 14 días. Frente a la caída de las dos jornadas anteriores, en las que las cifras de nuevos contagios se situaban en torno a las 1.200 y 1.300, los datos facilitados en la jornada de ayer por parte de la Consellería de Sanidade muestran que este indicador vuelve a empeorar de forma considerable tras haber sido detectados 1.850 nuevos positivos en las últimas 24 horas. Esto ha elevado hasta en 859 las infecciones totales registradas en el área sanitaria de Vigo que, en la actualidad, ya supera la barrera de los 20.000 casos activos de COVID, acumulando un total de 20.348.

Respecto a la incidencia acumulada, esta estadística a 14 días pasa de 3.826 a 3.994 nuevos diagnósticos por cada 100.000 habitantes. No obstante, a 7 días el indicador registra un ligero descenso, ya que baja de 2.433 a 2.362.

En cuanto a la presión hospitalaria, esta retrocede a las cifras de mediados de diciembre, cuando se alcanzó el máximo de pacientes COVID ingresados de la sexta ola. En concreto, los hospitales vigueses cuentan hoy con 110 personas con positivo activo ingresadas, de las cuales 100 están en planta convencional. La buena noticia es que los pacientes en estado crítico mantiene invariable en una decena, la cifra más baja de la sexta onda epidémica.

La incidencia en colegios

El virus también está haciendo mella en las escuelas infantiles y demás centros educativos del área de Vigo y su área de influencia, y es que en la actualidad se contabilizan 94 casos activos y cuatro aulas cerradas en el caso de las primeras, y 2.645 infecciones activas entre la comunidad docente y 24 aulas en el caso de los segundos. Estos datos suponen 508 infecciones activas menos con respecto a la semana pasada, según el informe emitido por el Sergas.

Como casos más destacados en la ciudad está el de la escuela infantil Patucos, que permanece cerrada en su totalidad al haberse detectado una decena de positivos. En cuanto al resto de centros educativos, el CPR Plurilingüe Apóstol Santiago es el que más casos acumula con 53, seguido del CPR Plurilingüe Mariano con 35, del CPR Martín Códax con 32 positivos y dos aulas cerradas, del CPR Plurilingüe Las Acacias-Montecastelo con 31, del CPR Plurilingüe Amor de Dios con 29, del CPR Plurilingüe Miralba con 28 y del IES Alexandre Bóveda con 27.

El doctor Ignacio Jiménez, médico jubilado que se reincorporó al centro de salud de Beiramar para aliviar la presión en Atención Primaria. MARTA G. BREA

“Es momento de echar una mano; son unas circunstancias duras, sobre todo para Primaria”

Le faltaba muy poco para cumplir su tercer aniversario como jubilado, pero desde hace 15 días está de vuelta en la consulta. Ignacio Jiménez es uno de los 19 facultativos que, además de otros cuatro pediatras, el pasado 5 de enero se reincorporaron al Sergas para aliviar la presión asistencial en la red de Primaria del área de Vigo.

Dice que todavía está aterrizando, poniéndose al día con todo lo que implica retomar la actividad laboral, pero también con la tranquilidad de la experiencia adquirida cuando estalló la pandemia, puesto que en el primer confinamiento participó junto a otros compañeros como voluntario en la atención telefónica a pacientes COVID desde su domicilio. A día de hoy, las circunstancias han cambiado y Jiménez cuenta con un pequeño despacho en el centro de salud de Beiramar, desde donde atiende a una media de 40 pacientes diarios también vinculados a patología COVID, además de realizar trámites como altas y bajas, según indica.

“Está siendo un trabajo bastante solitario porque el profesional está solo frente a la pantalla del ordenador y ante el teléfono. Para nosotros esto es novedoso porque estamos acostumbrados a la consulta presencial, pero es que con el COVID un elevado porcentaje de consultas pueden resolverse de manera telefónica”, explica este médico de familia reincorporado.

A la pregunta de por qué decidió volver al Sergas, Jiménez responde que “es momento de echar una mano. Nosotros venimos a paliar las necesidades que impuso la pandemia, porque son unas circunstancias duras, sobre todo para Primaria en esta sexta ola”.

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