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Faro de Vigo

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La oferta de pisos turísticos ya se iguala con la de viviendas libres para alquilar

Desde Fegein estiman que la nueva Ley de Vivienda favorecerá la modalidad de alquileres temporales o vacacionales: “El convencional subirá de precio”

Todo estaba previsto para que ayer el Consejo de Ministros diese su visto bueno a la nueva Ley de Vivienda, si bien, el rechazo de la misma por parte del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) aplazó esta aprobación a febrero. Su implantación se hará previsiblemente en este año con especial incidencia para los grandes municipios.

Así lo explica el presidente de la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein) y también Asociación de Empresas Inmobiliarias de Vigo (Asemi), Benito Iglesias. “Va a crear una disfunción, un desequilibrio entre arrendador e inquilino, al haber una apuesta clara por la modalidad del alquiler temporal o vacacional”, sentencia.

Este argumento ya casi puede extrapolarse a la realidad. Y es que el municipio vigués ya cuenta con tantos pisos turísticos –691, según el Registro de Empresas y Actividades Turísticas de Galicia (REAT)– como viviendas libres para arrendar, según estimaciones de Iglesias, 700.

“Va a tener un efecto muy serio en el alquiler convencional, porque muchos propietarios se cambiarán a la modalidad temporal, como trabajadores o universitarios, o a la vacacional, que será mucho más rentable. La vivienda en alquiler en Vigo será más cara y con mucha menos oferta que en la actualidad”, refrenda el presidente de Fegein y Asemi.

¿Y de qué subida hablamos? Benito Iglesias la estima en torno al “5-10%” prevista para este año. “A esto habría que añadir el aumento del IPC (6,5% tasa de diciembre) que está provocando que ya muchos alquileres se estén encareciendo en su revisión anual y provocando situaciones muy difíciles a muchas familias viguesas”, sentencia.

Como ejemplo, el precio medio de un alquiler en Vigo de 550 euros supone un incremento solo por el IPC de 40 euros mensuales, es decir, se le encarece de media 480 euros al año. “Y a mayores para los nuevos inquilinos que firmen sus contratos en el segundo semestre se les encarecería de media 800€ anuales”, amplía Iglesias.

Hay que recordar que si bien el tirón de la obra nueva parece no tener techo, lo cierto es que buena parte de los residentes lo hacen en viviendas de alquiler. “Los efectos de esta nueva ley se notarán principalmente en el segundo trimestre”, concluye.

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