Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Teis bautiza a su beato ‘Pepiño’

José García Pérez, novicio vigués de la Congregación de la Misión, fue fusilado en 1936

El obispo, ayer, durante la eucaristía celebrada en el templo de San Salvador de Teis en homenaje a ‘Pepiño’. | // RICARDO GROBAS

Teis bautizó en el templo parroquial de San Salvador a su beato Pepiño, José García Pérez, novicio vigués de la Congregación de la Misión que sufrió martirio en 1936 y fue fusilado a los 21 años en noviembre de ese año en Paracuellos. El obispo de Tui-Vigo, Luis Quinteiro Fiuza, presidió la eucaristía.

La semana pasada, las comunidades de las tres parroquias de Teis –San Ignacio de Loyola, San Salvador y Nosa Señora das Neves– se prepararon para esta celebración mediante el rezo de la novena en honor al protagonista, en la que el párroco Ramón Lera hizo un recorrido por la vida del joven.

Albañil de profesión, era corpulento, trabajador, valiente, de alma sencilla y firme en su fe. Con 14 años, cuando se hicieron unas obras de calado en el colegio-asilo del Niño Jesús de Praga de Vigo, entró en relación con las Hijas de la Caridad. Con ocasión de un pequeño incidente, las hermanas descubrieron su madurez y la nobleza de su alma, así como el hambre que pasaba en plena adolescencia. A partir de ese momento, se quedó a comer con los niños y el asilo fue para Pepiño, como cariñosamente lo llamaban, su segunda casa.

Con 17 años, pasó por el colegio un Padre Paúl. Pepiño habló con él y decidió ingresar en el colegio apostólico de Villafranca del Bierzo (León). De allí, pasó al noviciado de Hortaleza. En febrero de 1936, por seguridad, el noviciado de la Congregación pasó al colegio de Tardajos, en Burgos, pero quedaron algunos en Hortaleza, entre ellos, José García Pérez, que pasó por el Comité de Hortaleza, los calabozos de la Dirección General de Seguridad (DGS), y la cárcel Modelo y la de San Antón.

Lo fusilaron en Paracuellos en la célebre saca del día 28 de noviembre de 1936. Su cuerpo reposa junto a 15 hospitalarios de Ciempozuelos, 13 oblatos de María Inmaculada, 12 agustinos, tres salesianos, dos dominicos y un carmelita que ya han sido beatificados.

Compartir el artículo

stats