La investigación apunta a un suicidio de la mujer tras apuñalar varias veces al marido

El varón tenía heridas de arma blanca en su espalda mientras su esposa fue localizada en otra habitación sin signos de violencia | La hija del matrimonio dio la voz de alarma al no poder contactar con ellos durante días

El levantamiento de los cadáveres se produjo poco después de las 21.30 horas de ayer. |   // A. VILLAR

El levantamiento de los cadáveres se produjo poco después de las 21.30 horas de ayer. | // A. VILLAR / e. villanueva

Dramático comienzo de año en la ciudad de Vigo. Si ya el pasado día 4 de enero era detenido un joven por el crimen de un profesor jubilado en calle Areal, tan solo diez días después, el municipio ha vuelto a registrar dos nuevos fallecimientos por muerte violenta.

Los hechos tuvieron lugar en el 3º piso de este bloque de viviendas. |   // A. VILLAR

Los hechos tuvieron lugar en el 3º piso de este bloque de viviendas. | // A. VILLAR / e. villanueva

Se trata de un matrimonio, María Teresa Tizón y Fernando Rodríguez, que rondaba los 60 años de edad. Ambos fueron hallados muertos por su hija, quien tras intentar localizarlos durante varios días, dio parte a la Policía para que accediese al interior de su domicilio, el número 5 de la calle Álvaro Cunqueiro, en las inmediaciones de la Comisaría.

Los servicios funerarios trasladan uno de los cuerpos. |   // A. VILLAR

Los servicios funerarios trasladan uno de los cuerpos. | // A. VILLAR / e. villanueva

Según pudo saber este periódico, el hombre fue hallado en una estancia de la vivienda con heridas de arma blanca en la espalda, mientras que la mujer fue localizada en otra habitación sin aparentes signos de violencia. Las primeras hipótesis y a tenor del estado y circunstancias en las que se localizaron ambos cuerpos, todo apunta a que, supuestamente, la mujer le habría asestado las puñaladas al marido, para posteriormente quitarse la vida, puede que con algún tipo de medicación, aunque se desconoce todavía este extremo. Tampoco se descarta la posibilidad de la intervención de un tercero.

Hasta el lugar de los hechos se trasladó la comisión judicial conformada por el Juzgado de Instrucción 6 de Vigo así como la médico-forense del Imelga para la inspección ocular del escenario del crimen y posterior levantamiento de los cadáveres. El aviso se produjo poco antes de las 19.00 horas y pasaban poco más de las 21.00 horas cuando la magistrada y el letrado de la Administración de Justicia abandonaban el domicilio.

Entrada a la vivienda donde se cometió el crimen, sellada con el precinto policial

Entrada a la vivienda donde se cometió el crimen, sellada con el precinto policial

El grupo de Homicidios de la Policía Nacional de Vigo se personó también en el lugar del suceso para la toma de muestras y reconocimiento de los hechos. Su trabajo se prolongó ya entrada la noche en la vivienda.

En el lugar también se hallaban los hijos de la pareja, los cuales dieron el aviso que permitió descubrir los cuerpos sin vida del matrimonio vigués. María Teresa y Fernando rondaban los 60 años de edad y no llevaban más de dos residiendo en dicho domicilio, según confesaron varios vecinos del inmueble. Si bien no mantenían mucho el contacto con ellos, los describen como discretos y poco más que para sacar al perro lo veían. En el domicilio habría residido con anterioridad la madre de la M.T.T., a la que sí recuerdan los vecinos.

Se desconoce todavía el tiempo que podría llevar fallecido el matrimonio, así como el móvil del crimen. Varias fuentes apuntaban a posibles episodios de malos tratos hacia la mujer que desembocaron en el crimen. Fuentes consultadas no pudieron concretar si el hombre tenía antecedentes por violencia de género.

Con anterioridad a este piso de la calle Álvaro Cunqueiro, el matrimonio vivió durante muchos años en Baiona. El hombre, jubilado, trabajó muchos años en Tenerife como conductor, mientras que su mujer era ama de casa.

Desde que comenzó el año es el segundo caso de muertes violentas en la ciudad, después de que el 4 de enero se encontrase el cadáver de un profesor jubilado en la calle Areal, fallecido al igual que en este caso, varios días antes de su hallazgo. A mayores, en Mondariz también se localizó ayer los cuerpos sin vida de una madre y su hijo de 95 y 52 años respectivamente.