Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Gran Vigo
José Antonio Fernández Bouzas Director Parque Nacional Illas Atlánticas

José Antonio Fernández Bouzas: "Apostamos por un turismo en Cíes a modiño y con xeito"

El máximo responsable de la conservación de las Cíes celebra el reconocimiento del “New York Times” a su modelo de turismo

José Antonio Fernández,ayer en la terraza de A Laxe con las Cíes al fondo. ALBA VILLAR

Los halagos de la prensa internacional no alteran la ruta de José Antonio (Pepín) Fernández Bouzas. El director del Parque Nacional de las Illas Atlánticas celebra la inclusión de las Cíes como uno de los 52 destinos imprescindibles para el New York Times este año por su valor ecológico, poniendo en valor el ecosistema y su modelo. Desde que asumió el puesto en 2005 ha visto a los visitantes anuales del archipiélago vigués duplicarse hasta rozar los 300.000 aunque descarta una ampliación de aforos.

  • Ficha personal

    José Antonio Fernández Bouzas (Ourense, 1966) suma más de tres lustros al frente del Parque Nacional de las Illas Atlánticas, labor que compagina ahora con el decanato del Colexio de Biólogos de Galicia. Dirige un equipo de 48 personas en la conservación y mejora de las Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada.

–¿Cómo recibieron la noticia?

–No lo esperamos. Siempre gusta porque es un trabajo de todo el equipo, día a día, que no espera estos reconocimientos. Pero de vez en cuando gusta que te den una palmada en la espalda.

–¿Qué cree que han valorado en el “New York Times?”

–Estamos trabajando con la Carta Europa de Turismo Sostenible y con el Plan de Recuperación. La gente se quejaba en un principio de que “íbamos a prohibir”. No se prohibió nada, es una cuestión de compatibilizar, pero por encima siempre está la conservación.

–¿Cómo se gestiona esto con casi medio millón de visitantes?

–Que la gente pueda disfrutar y venir todo el año al parque. Este mes de diciembre vinieron casi 2.000 personas y eso nos gusta. En días de invierno como hoy, aunque haga algo de fresco, puedes acudir a visitarlo. Se valora también que el NYT se haga eco porque ya antes de la pandemia controlábamos los accesos, mejorando las visitas y buscando soluciones para el visitante también.

–El turismo como parte de la solución, que destacaban el artículo.

–El visitante no es un apestado, al revés, nos gusta recibirlos. Pero que sepan que van a un Parque Nacional y hay que tomar medidas de protección para que disfruten porque es lo más importante.

 –¿Cree que hay margen de crecimiento en la cifra de visitantes?

–No [tajante]. El margen en el que trabajamos es que estamos que ya llegamos al tope. Puede haber una variación en otros meses, pero en verano ya está. Esto no es un chicle que pueda estirarse.

–Descarta una masificación.

–Hay un estudio de capacidad de carga, hay un plan rector aprobado con una vigencia de 10 años y fue aprobado hace dos que marca los cupos. Y con estas reglas de juego hay que conservar y disfrutar. Todo el mundo sabe lo que es.

  • Las Illas Atlánticas superan las 456.200 visitas y rozan los niveles previos a la pandemia

–¿Cómo crecería en los meses de invierno?

–Ahora solamente permitimos las visitas con un guía acreditado, es un modelo de turismo distinto. Es el “slow tourism”, un tipo de turismo “más a modiño” que diríamos en gallego, con “más xeito”, más tranquilo. Que no sean visitantes que llegan cinco minutos, sacan una foto y se van. Para eso mejor que no vengan a un espacio protegido.

–¿Qué diferencia de flujo veríamos esos meses?

–En Cíes y Ons son 450 personas diarias y en las otras dos unas 250; mientras que en verano alcanzan los 2.000 visitantes. Ahí aún puede crecer porque no se llenan todos los días, y el turismo en el parque va cambiando, ya no es solo “sol y playa” porque se suman las rutas.

–¿Podrían volver las imágenes de las navieras llenas de 2017?

–No se van a repetir. Ya saben que no pueden hacer eso porque está regulad. Eso fue una muy mala imagen para las navieras y para todo el mundo. Demostraron que ya no van por esa línea y ha sido un borrón y cuenta nueva.

–¿Podría haber un efecto tractor en el resto del parque?

–El origen del Parque Nacional era solo con las Cíes y luego se fueron sumando. Sálvora y Cortegada tienen una capacidad de carga muy pequeña, pueden pasar unas 15.000 personas al año. Pero un parque no se debe medir por el número de visitantes, sino por su número hábitats y especies y su historia. Estamos en un parque de cuatro archipiélagos, cada uno con su historia y protección, pero que tiran unos de otros. El margen que hay en las otras no es muy elevado y de ahí no vamos a movernos.

–Queda claro que el turismo no es su actividad principal.

–Desde que es Parque Nacional, las universidades han invertido 3 millones de euros en investigación dentro del mismo. Hay campos de trabajo o las visitas de escuelas e institutos.

–¿En qué han mejorado en los últimos años?

–La cafetería de la entrada y el camping han cambiado completamente con las reformas. Estamos retirando especies alóctonas para conseguir recuperar el bosque atlántico isleño propio. Quitar eucaliptos y acacias y recuperar el matorral para recuperar el ecosistema.

–¿Alguna iniciativa en particular que les haya sorprendido?

–Cuando nos metimos con StarLight nos decían que eso no servía para nada y fue una sorpresa para todos. Atrae visitas, permite conocer los cielos y explicar la astronomía que en las ciudades no ves.

 –¿Qué retos hay para el 2022?

–Queremos darle un impulso a la parte de la arqueología en todo el parque para darla a conocer. Pero ahora queremos que la gente conozca lo que tenemos, que es mucho incluso en la arqueología submarina. El medio marino es un museo vivo. Por una parte está la fauna y la flora, y por otra la etnografía que nos dan los hundimientos.

–¿Cómo se puede lograr?

–Con el buceo recreativo. Los clubs de buceo de la zona ayudarían a que la gente pueda ver los fondos marinos. La cuestión no es meter más gente, es ofrecer otros retos y enriquecer la experiencia

La cooperativa “13 grados” realiza actividades para conocer los fondos marinos de la Ría en primera persona

Compartir el artículo

stats