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Faro de Vigo

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Bares cerrados, fiesta en las calles

Montero Ríos registra un “macrobotellón” en Nochevieja | La Policía Local recibe 27 llamadas de vecinos por música en pisos y petardos

Aspecto que presentaba Montero Ríos sobre las dos de la mañana . | // FARO

Con el ocio nocturno cerrado por orden de la Xunta, la fiesta de fin de año de esta extraña Nochevieja se trasladó a la calle, con cientos de jóvenes –elegantemente vestidos–reunidos desafiando las normas y a las fuerzas de seguridad local que patrullaban la ciudad.

Restos del botellón en el Casco Vello. | // FARO

El epicentro de esta fiesta en la calle se registró a lo largo de la calle Montero Ríos, donde, con los locales de ocio nocturno inaccesibles, los jóvenes optaron por reunirse al aire libre. La temperatura primaveral que registró la ciudad contribuyó a este encuentro masivo, en el que no faltó la bebida y la música, con los altavoces portátiles.

“Todo aquel que iba a ir a una fiesta, salió igual”, indicaba desde la asociación de hosteleros y comerciantes zona Náutico, Rubén Pérez. Lo cierto es que desde comienzos de noviembre los locales tenían ya las entradas de Fin de Año agotadas y las nuevas normas sanitarias difundidas a tres días de Fin de Año pillaron con el pie cambiado tanto a los hosteleros como a lo propios clientes, que tenían todo organizado para esa noche. Aunque los locales podía abrir hasta las tres de la mañana, en general la decisión fue permanecer cerrados. “Ellos no tienen la culpa. Todos fuimos jóvenes y lo entiendo, pero no puede ser que nos cierren el ocio nocturno y se junten 1.500 personas a beber en la calle”, lamenta Pérez. El hostelero destaca que, por lo que él vio, el ambiente era de fiesta, pero sin altercados de violencia. Esta fiesta no autorizada se disolvió pasadas las tres y media de la mañana, cuando llegó una patrulla de la Policía Nacional para avisar de que la ley prohibía las reuniones de no convivientes en la calle a partir de las tres.

También en Praza de Portugal, Casco Vello y Praza da Estrela se registraron, una noche más, reuniones de jóvenes con bebida y música, motivo por el que la Policía Local recibió numerosas llamadas de vecinos debido a los ruidos.

Según informaron las fuerzas del orden municipales recibieron un total de 27 requerimientos por ruidos en viviendas por todo Vigo: música muy alta y lanzamiento de petardos, en su mayoría en pisos situados en la calle Aragón, Camelias, Tomás Alonso, Urzáiz, Teixugueiras, Burgos o Gran Vía, entre otros lugares.

El dispositivo especial de la Nochevieja de la Policía Local, formado por un total de 12 agentes repartidos en seis patrullas, tuvo que actuar también para cerrar algún que otro local de hostelería que incumplía los horarios, como fue el caso de un restaurante en la calle Cuba que a las dos de la mañana tenía gente en su interior. Según confirmaron fuentes policiales estos fueron hechos aislados.

Los bomberos, por su parte, tuvieron que sofocar hasta siete contenedores que humeaban en Avenida de Galicia, Guixar, Sampaio o Doctor Carracido así como dos subterráneos en la Alameda. Fuentes de Bomberos de Vigo indicaron que estos incidentes no estarían relacionados con el lanzamiento de petardos, sino más bien con despistes como colillas mal apagadas que se arrojan al cubo de la basura.

Pero los petardos no faltaron en Fin de Año, con algún susto como fue el caso del lanzado desde un piso de Jenaro de la Fuente, que acabó entrando en casa de un vecino. También en Serafín Avendaño se rompió una ventana de un salón y prendieron en un árbol de Navidad en una vivienda de García Barbón.

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