La concesionaria que gestiona el transporte público de Vigo ha decidido reducir las líneas de bus de toda la ciudad en plenas fiestas navideñas. Algunos vecinos de Cabral han sido los primeros en dar la voz de alarma: “Tengo 73 años y mi padre 100. Tenemos vecinos muy mayores y con movilidad reducida. Nos han quitado nuestro único medio de transporte”, denuncia Consuelo Iglesias, que, de la noche a la mañana, ha visto cómo la línea 25 ha reducido su frecuencia a menos de la mitad. Pero no es la única. El Circular 2, por ejemplo, ha desaparecido. Vitrasa publicó en su web, bajo el epígrafe “Servicio de Navidad”, unos nuevos horarios que entraron en vigor el día 27 de diciembre sin justificación alguna y que afectan a líneas de toda la ciudad. Desde la empresa no han querido explicar a FARO la fecha exacta en la que se recuperará la normalidad, pero han culpado a los trabajadores de la situación: “Se debe al elevado absentismo laboral en la empresa”.

Los sindicatos, por su parte, niegan esas causas. Fuentes de la Confederación Intersindical Galega (CIG) argumentan que se trata de “una reducción de servicio encubierta para ver cómo reacciona la gente”. Esta reducción de servicio llega en un momento tenso para la empresa tras la suspensión de la huelga de sus trabajadores y la subida del billete para el próximo año (que será asumida por el Concello para todos los usuarios de la Pass Vigo).

Marea de Vigo califica como un “procedemento totalmente irregular e ilegal” el anuncio de la subida del precio del billete de autobús urbano sin haber convocado el Consello Sectorial de Transporte, del que forman parte las organizaciones sindicales y la federación vecinal así como todos los agentes sociales y económicos de la ciudad con interés o vínculo con el sector.