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La Universidad de Vigo ayuda a los dentistas a predecir la conducta de personas con discapacidad intelectual

Expertos del grupo SiDOR y la Unidad de Odontología para Pacientes con Necesidades Especiales de Santiago ponen a punto una herramienta que mejora la atención y ahorra recursos

Una consulta en la Unidad de Odontología para Pacientes con Necesidades Especiales. // UOPNE

Expertos en bioestadística de la UVigo y odontólogos de la USC han desarrollado una herramienta que predice el comportamiento de personas con discapacidad intelectual en la consulta. De manera rápida y sencilla, el programa PREBED facilita a los profesionales una respuesta cuantitativa que les permite decidir si atienden a estos pacientes o los derivan directamente a unidades especializadas, lo que supone una mejora de la atención a estos colectivos y un ahorro de recursos.

“A veces nos llegan pacientes que han pasado hasta por siete clínicas, con todo lo que eso comporta, o tienen que desplazarse en ambulancia. La idea es que tengan una criba previa en atención primaria o en consultas privadas. La herramienta puede indicar al profesional que tiene un 80% de posibilidades de manejar a ese paciente o que la probabilidad de que necesite anestesia general también es elevada, por lo que es necesario derivarlo. Se trata de redirigir todo esto de manera más fluida”, destaca Pedro Diz, catedrático de la USC y director de la Unidad de Odontología para Pacientes con Necesidades Especiales, la única de Galicia.

La bioestadística puede aportar mucho en el área de la salud. Hay una abuso de la sedación y la anestesia con estos pacientes y esta herramienta podría evitarlo

Javier Roca - Investigador del grupo SiDOR de la Universidad de Vigo

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Javier Roca

“Tenemos varias colaboraciones muy interesantes con aplicaciones directas. La bioestadística puede aportar mucho al campo de la salud. Hay un abuso de las técnicas de sedación profunda y de anestesia con estos pacientes. Y este trabajo ha sido fantástico y podría evitarlo”, destaca Javier Roca, investigador del grupo SiDOR de la UVigo.

El estudio piloto se llevó a cabo con 250 pacientes de la Unidad con síndrome de Down, trastorno del espectro autista (TEA), parálisis cerebral, deterioro cognitivo idiopático o trastornos raros. Los expertos recopilaron información demográfica, médica, social y de comportamiento, identificaron predictores potenciales y desarrollaron un algoritmo matemático.

Si queremos garantizar la integración y la igualdad de oportunidades de estos colectivos tan frágiles debemos ofertarles los mismos servicios odontológicos que a la población general

Pedro Diz - Catedrático de Odontología y director de la Unidad para Pacientes con Necesidades Especiales

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Pedro Diz

“El programa está diseñado para utilizarlo en el teléfono móvil o en cualquier dispositivo electrónico. A partir de 7-8 preguntas a la familia del paciente, básicamente la edad, su diagnóstico y cómo se comporta en algunas actividades de la vida diaria, nos da una aproximación porcentual de las posibilidades que tenemos de tratarlo en una clínica. Y también indica si antes de dormir al paciente para ir a quirófano es posible intentar medidas intermedias menos drásticas como la desensibilización, la sedación o el óxido nitroso”, apunta el doctor Diz.

En el caso de la unidad que dirige, que se enmarca en la Facultad de Medicina y Odontología, la herramienta también ayudará a determinar qué pacientes pueden ser atendidos por los alumnos durante sus prácticas o en qué casos deben limitarse a ayudar a los facultativos o simplemente no participar.

El sistema PREBED ya está listo, pero sus responsables siguen trabajando en su optimización: “Queremos que sea una herramienta universal que dé cobertura a todos los entornos en los que se quiera aplicar. Y lo haremos incorporando alguna pregunta más. Lo más importante es que preserva la idisioncrasia del lugar donde se aplica porque se alimenta de la experiencia que se va introduciendo”.

Treinta años de labor asistencial, docencia e investigación

Los resultados ya están publicados en la revista Disability and Health Journal. Por parte de la USC, el artículo lo firman Iván Varela, autor de la tesis de la que parte todo el trabajo, sus directores, Pedro Diz y Jacobo Limeres, Javier Fernández, Eliane García y Márcio Diniz. Y por parte de la UVigo participaron Javier Roca y la doctora en Matemáticas Isabel Martínez.

Desde 1992, la Unidad de Odontología para Personas con Necesidades Especiales de Santiago atiende a pacientes de toda Galicia con alguna discapacidad, tanto en la propia facultad como en el CHUS. Y combina su labor asistencial con la docencia y la investigación.

“Las familias son las que nos animan a seguir y muchos de los profesores colaboran de forma altruista. Hemos procurado diversificar las especialidades y contamos con cirujanos, ortodoncistas o protesistas. Si queremos garantizar la integración y la igualdad de oportunidades de estos colectivos tan frágiles y a veces marginados debemos ofertarles los mismos servicios odontológicos que a la población general. No podemos condenar a estos chicos solo a quitarles los dientes con caries”, reivindica el doctor Diz.

Un vademécum dental para el móvil

La Unidad de Odontología para Pacientes con Necesidades Especiales trabaja activamente con expertos de otras áreas, entre ellos, los microbiólogos del Chuvi. “Es necesario colaborar con otros profesionales de la salud y la investigación básica y traslacional. Pero los tiempos de hoy nos obligan además a buscar otras herramientas que están en las matemáticas, la estadística, la informática y las comunicaciones”, destaca el doctor Diz.

En este contexto se enmarca su fructífera colaboración con el grupo SiDOR, que además de la herramienta de predicción también ha dado lugar a un vademécum dental para ser utilizado en dispositivos electrónicos. “Hemos modernizado un mamotreto que pesa 5 kilos y que hoy está en desuso a través de una app que se llama Dentimecum. Es especial porque recoge condiciones particulares, por ejemplo, de mujeres embarazadas o personas con problemas de hígado o riñón. Y te da acceso directo en tu teléfono a prescribirles un antibiótico o un analgésico adecuado”, explica.

“Nosotros manejamos 20 fármacos, no muchos más, y la idea es utilizarlos adecuadamente. Confiamos en estrenar la aplicación en enero y estará abierta a todos los profesionales, como todo lo que hacemos”, detalla.

Todos los estudios y el material que desarrolla la Unidad está disponible en su web odontoloxía-accesible.org y también el acceso a una de sus últimas iniciativas, DentiDown, para ofrecer información sobre salud oral a las familias.

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