Agotadas todas las vías judiciales posibles, la Coral Casablanca deberá abonar los 7.300 euros que le requiere la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) por las canciones que interpretan en sus conciertos al estar protegido por derechos de autor. Así lo acaba de determinar el Tribunal Supremo, el inadmitir el recurso de casación presentado en última instancia por la agrupación viguesa. Es más, esta resolución es firme, porque lo que la entidad musical deberá abonar la cuantía reclamada.

La Coral Casablanca siempre defendió que los temas que interpretaban eran “obras transformadas y que, como tales, los derechos de la recurrida nunca pasarán por el cobro directo de los derechos de autor”.

Grado de originalidad

El Supremo, por la contra, aprecia en su argumentación, una carencia de fundamento alegando que “del examen de la prueba practicada no se desprende que concurra el grado de originalidad sobre la obra inicial que esgrime la parte demandada, de modo que no se ha acreditado que se trate de la inversión de un proceso creativo con sustantividad propia”.

A este respecto incide al Alto tribunal, que ante una obra transformada se precisa de la autorización por parte del autor de la obra originaria, “sin que en este caso tal autorización haya sido siquiera esgrimida por la demandada”.

Un ensayo de uno de lo grupo de la Coral Casablanca. // Marta G. Brea MARTA G. BREA

Antecedentes

El primer antecedente llegó con la demanda de la SGAE ante el Juzgado de lo Mercantil 3 de Pontevedra, con sede en Vigo, para cobrar el canon de sus canciones desde 2013. Concretamente, la demanda buscaba inicialmente recabar de la coral viguesa los datos de taquilla de los conciertos celebrados durante cuatro años para concretarles la cantidad que les requerían.

Desde la Coral siempre han promulgado que se trata de una actividad sin ánimo de lucro. La Fundación apelaba entonces a la sensibilidad y a la peculiaridad de que es un coro de aficionados, de gente que no cobra por cantar y que tienen taquillas con entradas a 10 euros, que difunde y perpetúa la música coral y que da educación musical gratuita a 200 niños.