Ayer me comunicaron una triste noticia: el fallecimiento del Hermano Mauro, profesor de múltiples asignaturas de perfil tecnológico en los antiguos cursos de B.U.P. y C.O.U. del actual colegio Marista El Pilar en Vigo.

Mauro fue –me consta– una inspiración para muchos de los/as alumnos/as que pasamos por ese colegio. Sin duda despertó en mí la vocación y el interés por la tecnología… y la docencia. Recomendado por él, empecé a impartir algunas clases particulares durante mis primeros años de carrera en la Escuela de Ingeniería Industrial de la Universidad de Vigo para, finalmente, dedicar mi carrera profesional a la docencia y convertirme en profesor universitario.

El laboratorio de física (que deja como legado a los afortunados/as docentes que sigan su estela en ese colegio) es sin duda alguna alucinante, con decenas y decenas de prácticas a cada cual más interesante. Ya quisiera algún centro universitario tener el material que él consiguió aglutinar a lo largo de toda su trayectoria. Como anécdota, en aquellos años 80 del siglo XX ya hacíamos prácticas con computadores, electrónica digital y analógica, tecnología nuclear… e, incluso, láseres. Mauro ha sido, sin duda, un grande de la educación en la ciudad de Vigo. D.E.P.

*Exalumno de Maristas