Casi tantos paraguas como luces de Navidad se podían contabilizar ayer por las calles de Vigo. Y todo a consecuencia de Barra, la primera ciclogénesis explosiva del otoño que dejó lluvias constantes durante toda la jornada y fuertes vientos más avanzado el mediodía.

Esto se tradujo en la caída de media docena de árboles, calles anegadas por la acumulación de aguas y también alguna vivienda que sufrió leves inundaciones. Pero sin duda los que más padecieron las inclemencias del tiempo fueron los cientos de turistas que eligieron Vigo para disfrutar de sus vacaciones por el Puente de la Constitución.

Así se dejaban ver los partícipes de los freetour y rutas guiadas por la ciudad: ataviados con chubasqueros y armados con sus paraguas, lo que no impidió recorrer los principales puntos de interés turístico de la urbe olívica, entre los que ya se encuentra el alumbrado.

No pudieron fue subir a alguna de las atracciones de la Alameda, ya que estuvieron cerradas por el temporal en la jornada de ayer. Nadie de mañana, nadie de tarde. Por contra, algunos de los puestos del mercadillo navideño de Plaza Compostela sí levantaron sus ventanas para atender a los visitantes.

Esta situación de alerta amarilla se mantendrá también para la jornada de hoy, que incluso tornará en naranja, con la previsión de rachas de viento superiores a las registradas ayer.

La estación de Peinador contabilizó ráfagas de viento superiores a los 65 kilómetros por hora entre las 14.00 y las 15.00 de ayer, ligeramente inferiores a los registrados en el centro, que alcanzaron máximas de 54 km/h. En cuanto a las precipitaciones, se anotó un acumulado de 40 mm durante la jornada. Por contra, las temperaturas no se resintieron especialmente, con apenas una diferencia de un grado entre las máximas y las mínimas: 14º-15º

Esta climatología no solo dejó amarradas las atracciones navideñas, sino también el transporte de ría. Según informaron desde la naviera Mar de Ons, los viajes que estaban previsto para ayer a Cíes y también los de hoy, quedan cancelados. En cuanto a los trayectos de la línea Moaña-Vigo-Moaña, desde las 14.30 horas de ayer dejaron de efectuarse por seguridad.

Y todo en vista del episodio ocurrido en Rodeira, donde la borrasca dio el susto a dos marineros de Moaña cuando la lancha de nasas en la que faenaban volcó a causa de una ola frente al arenal. Afortunadamente ambos pescadores pudieron ponerse a salvo nadando hasta Rodeira.

A mayores, el temporal llevó también a varios barcos a resguardarse en el fondeadero de las Islas Cíes. A las 12.00 horas había ya nueve embarcaciones dentro de la ría protegiéndose de los vientos y el fuerte oleaje previsto por la borrasca Barra.

Los cruceros también se vieron sorprendidos por esta ciclogénesis, tanto que para evitar encontrársela en alta mar, el Ventura –que tenía previsto llegar hoy al puerto de Vigo– optó por adelantar su escala a ayer. Sin embargo, tras rechazar también esta posibilidad, su dirección optó por dirigirse directamente a Lisboa, puerto de destino tras su salida de Southampton.

En cuanto al tráfico aéreo, hasta las 12.30 horas pudieron aterrizar todos los aviones que estaban previstos. Sin embargo, el avión de Iberia que cubría la ruta Madrid-Vigo y que debía aterrizar a las 13.00 horas ya tuvo problemas. Primero puso rumbo hacia Santiago, pero luego rectificó y enfiló de nuevo hacia Peinador. En su primer intento de aterrizaje tuvo que abortar la maniobra y regresó a Madrid.

EFECTOS EN TODA LA PROVINCIA


El total de incidencias que dejó Barra en toda la provincia desde la noche del lunes hasta la media tarde de ayer martes fueron 327, una veintena más que las registradas en A Coruña, las 91 de Lugo y las 77 de Ourense, según el 112 Galicia. A mayores, también se procedió a la activación del Plan Especial para el riesgo de inundaciones en Galicia por la situación del río Oitavén.

En cuanto a la situación para el día de hoy, se espera muy pareja a la de ayer con vientos ligeramente más fuertes y lluvias constantes que pueden complicar las entradas y salidas a la ciudad de todos aquellos que viajaron durante los festivos.