Desde que el Sergas habilitó un Punto de Atención Móvil (PAM) para la realización de PCR gratuitas, el paisaje diario del Náutico incluye largas, larguísimas colas. El pasado fin de semana se registraron esperas de hasta 2 horas para poder hacerse una prueba. Ni el mal tiempo ni la borrasca Barra, con sus vientos de casi 150 km/h y más lluvias que en todo noviembre, ha doblegado la voluntad de los vigueses que desean someterse voluntariamente al cribado.

La preocupación por el repunte de contagios de COVID a las puertas de la Navidad, con el área viguesa como la más afectada de toda Galicia, nutre la peregrinación a esta unidad móvil situada ante la piscina del Club Náutico. El perfil de los que desean someterse a una prueba es de lo más variado: desde familias con niños que han tenido contagios en los colegios, adultos que han tenido contacto con algún positivo o personas que simplemente desean asegurarse de que no son positivos antes de encuentros sociales o viajes.

Según informa Sanidade, este Punto de Atención Móvil se mantendrá "hasta que la gerencia del área lo estime oportuno", por lo que se prevé que permanezca activo hasta que el índice de contagios descienda.

El horario de atención es de 9 a 21 horas, incluyendo un festivo como hoy, pero desde bien antes de su apertura ya se podía ver una importante cola a sus puertas a la espera de realizarse tan ansiado test.