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Faro de Vigo

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La lluvia no agua el turismo navideño en Vigo

Gabriel, Cristina y María

De Ceuta a Algeciras en barco, de Algeciras a Málaga en coche, de Málaga a Santiago de Compostela en avión, y de Santiago de Compostela a Vigo en coche. Es la ruta que completaron Manolo e Inma con el objetivo de llegar a la ciudad olívica y contagiarse de la Navidad en el puente de la Constitución. La lluvia no alteró sus planes matutinos del festivo. Segundos después de hacerse una foto con los muñecos de nieve que adornan la entrada del MARCO, destacaban que no habían estado nunca antes en Vigo. “Venimos por el alumbrado. Llegamos ayer [por el domingo] a la tarde, estamos alojados en un hotel del centro, y nos quedamos hasta el jueves”, indicaban.

Su viaje a la urbe surgió en pleno mes de agosto. “Cuando vimos al alcalde en la televisión hablando de la Navidad porque empezaban los trabajos de montaje de las luces, dijimos: “Nos vamos a Vigo”. Ya queríamos visitar la ciudad el año pasado, pero preferimos posponer la idea por la situación sanitaria”, comentaban antes de señalar que les estaba encantando la urbe. “Hemos visto ya una parte de la decoración navideña: nos ha gustado mucho la caja de regalo de Gran Vía; la bola también es bonita, pero ya tenemos una en nuestra ciudad. Veremos el resto e iremos a la zona del puerto, que nos han dicho que es bonita”, indicaban.

Al igual que Manolo e Inma, miles de turistas se echaron a las calles con paraguas y ropa preparada para la lluvia con la intención de empaparse... de la Navidad olívica. Una parte de ellos se decantaron por los free tours para conocer los secretos de la ciudad de la mano de guías. Tanto a la mañana como a la tarde, el entorno del Sireno –el punto habitual de inicio de estas rutas– se llenó de visitantes dispuestos a patear las calles de la ciudad. Los guías Borja Concheiro y Hugo Barcia acompañaron a 80 turistas en el turno de las 11.00 horas –40 cada uno, el doble de lo normal porque una de las compañeras no pudo ir a trabajar por motivos de salud– y a 40 en el de las 19.00 horas llegados de Ciudad Real, Madrid, Zamora, Miranda de Ebro, Valencia, Jaén, Córdoba, Ciudad Real, Cáceres o Lanzarote. “¿Hay alguien que no haya venido a Vigo a ver las luces o al alcalde?”, bromeaba Concheiro al inicio del primer recorrido del día.

Manolo e Inma, de Ceuta B.M.

Entre los visitantes que optaron por el free tour de las 11.00 horas, estaban Sonia y Jesús con sus hijos Álex y Hugo, de Cáceres. Llegaron a la ciudad el viernes por la tarde tras hacer en coche los más de 500 kilómetros que separan la urbe extremeña de la olívica. “Estamos hasta el miércoles; nos alojamos en un campin en Oia porque, en Vigo, ya no había sitio en los hoteles cuando organizamos el viaje, que fue el lunes de la semana pasada. Llevábamos mucho tiempo con ganas de venir y disfrutar de las luces. Las vimos un poco anoche”, apuntaban. Lo que más les había sorprendido: el árbol gigante de Policarpo Sanz, con su “música y ambiente”, el “techo iluminado” del mercadillo de la Alameda y la noria, así como el parque de hinchables que debuta este año en Coia: “Fuimos ayer y, posiblemente, volvamos hoy”. Aprovechan este viaje, además, para conocer el entorno y los faros más emblemáticos.

Participantes en uno de los free tour organizados ayer a la mañana B.M.

También eligieron el free tour de las 11.00 horas Pilar y José Luis con sus hijas Julia y Lucía, de Madrid. “Nos está encantando la ciudad, es la primera vez que estamos; ha merecido la pena venir. La comida, hasta ahora, y las luces, lo mejor. Se está muy bien”, apuntaban los padres. La familia permanece en Vigo hasta hoy. Llegamos ayer [por el domingo] motivados por el alumbrado navideño. Organizamos estas vacaciones en septiembre. Ayer, no pudimos subirnos a las atracciones porque había mucha gente y largas colas”, añadían antes de destacar que les sorprendió el tamaño de la urbe, “más grande” de lo que pensaban, así como el Casco Vello, una zona “bonita” para dar un paseo.

Álex, Jesús, Hugo y Sonia, de Cáceres B.M.

Algunos de los turistas que recorrieron las calles de Vigo en la jornada de ayer eligieron la ciudad olívica como parada puntual de su ruta por Galicia. Es el caso de Gabriel, Cristina y Ana, procedentes de Madrid: “Estamos alojados en Santiago y venimos a pasar el día aquí; a la noche, regresamos a Santiago. Ya hemos visto la zona del puerto y queremos ver las luces de Navidad, tenemos ganas de ver el árbol y el resto de la decoración”. Llegaron a tierras gallegas el sábado y las abandonan mañana.

Gabriel, Cristina y María B.M.

La actividad en los museos también refleja la presencia de turistas en Vigo. Uno de los más visitados es la Casa das Artes, donde se expone el Belén Monumental. Pau y Elisabet, de Barcelona, hacían cola a las puertas de este espacio cultural ayer a la mañana. Están desde el pasado sábado en Vigo y se van hoy. “Venimos por las luces de Navidad. Nos está gustando la ciudad, no la conocíamos, está chula. Lo que más, el Casco Vello”, aseveraban. La nota negativa: un alumbrado que, en su opinión, “no cumple las expectativas tan altas que se generan”. “Está bien, es bonito, pero no lo vemos tan espectacular”, confesaban.

Un balance “fantástico”

El presidente de la Federación Provincial de Hostelería (Feprohos), César Sánchez-Ballesteros, concretaba ayer que, el fin de semana pasado, los hoteles de Vigo alcanzaron, de media, una ocupación superior al 90%. Ayer y hoy, baja el porcentaje a un 50% o 60%. “El balance, por ahora, es fantástico. Estamos aguantando muchísimo a pesar de la lluvia y el COVID. Para el sector, son datos excepcionales. Estamos muy contentos”, anotaba.

Los negocios de hostelería –sobre todo, los de la zona centro y los más cercanos a los puntos de interés del programa festivo, como Samil o Coia– también sonríen gracias al bum turístico derivado del fenómeno Vigo en Navidad. Así lo confirma Sánchez-Ballesteros. “A lo largo del fin de semana, se ha notado mucho movimiento. Y hoy [por ayer], incluso lloviendo, los locales de la zona de A Pedra está llenísimos”, exponía.

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