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Faro de Vigo

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Los concursos de acreedores se mantienen en Vigo pese a la moratoria: cuatro al mes

De los 44 presentados este año, la mitad se corresponden a empresarios que no podían hacer frente a sus deudas | Cinco afectaron a matrimonios en régimen de gananciales

El Juzgado de lo Mercantil nº 3, con sede en Vigo.

La medida excepcional implantada en marzo de 2020 por el coronavirus frenó una cascada de concursos de acreedores: los autónomos y negocios podían acogerse a una moratoria que permite la no apertura de un procedimiento concursal pese a ser consciente de la insolvencia como la no tramitación de las peticiones de concursos necesarios por parte de los acreedores.

Esta condonación a las empresas tras el estallido de la crisis económica –y sanitaria– del COVID no evitó que multitud de firmas se vieran obligadas igualmente a la solicitud de concurso de acreedores para refinanciar su deuda o entrar directamente en liquidación. Concretamente, a falta de un mes para que termine el año, y con esta moratoria todavía presente, fueron un total de 44 los concursos de acreedores presentados ante el Juzgado de lo Mercantil nº3 de Pontevedra, con sede en Vigo, según fuentes del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). Lo llamativo de esta cifra, más allá que el registro de cuatro empresas en quiebra al mes, es que iguala –o incluso supera– a los registrados en años anteriores cuando no existía esta moratoria y la presentación del concursos bien de forma voluntaria, bien de forma necesaria por parte de los acreedores no era optativa. Así, el 2019 se cerró con 48 empresas que presentaron su solicitud, en 2018 el número caía a los 37 o en 2015, cuando solo se contabilizaron un total de 25 concursos de acreedores.

Si bien no se esperan grandes sorpresas para este mes que resta de 2021, la situación no será igual una vez entre el nuevo año. Y es que esta prórroga otorgada por el Estado por el COVID llega en breves a su fin, concretamente el 31 de diciembre sin vista de una nueva ampliación.

Esto sí podría motivar un incremento sin precedentes en las solicitudes de concursos para muchas empresas que no han podido sobreponerse a las vicisitudes económicas que ha dejado el virus, especialmente pequeñas y medianas empresas, y también que la realidad impacta de frente con una sexta ola que frustra la tendencia recuperativa de muchos negocios.

Lo que sí ha sido concordante es la afectación de los concursos de empresas de personas. Y es que no solo las empresas en quiebra pueden acogerse a este formato; también las personas a cuyas deudas no puedan hacer frente contarán con un administrador concursal que se encargará de gestionar su contabilidad.

Los juzgados de lo Mercantil se encargan de estos concursos cuando la persona se trata de un empresario, y no un particular. Así, de los 44 concursos registrados, 19 se corresponden a administradores, autónomos o empresarios que no han podido soportar las deudas de su trabajo.

A mayores, otros cinco casos afectaron a matrimonios en régimen de gananciales. Y es que si un cónyuge se acoge a un concurso de acreedores en gananciales, deberá de hacer frente a los pagos con los bienes en común con su pareja y no solo con los propios o privativos.

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