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Los edificios de un único dueño copan los suspensos en la inspección técnica

Un edificio en ruinas. // P. Fariñas

Como una analítica completa para los vecinos o la ITV para los coches, los edificios también deben enfrentarse a su particular inspección que garantice tanto la seguridad de sus residentes así como su accesibilidad. En Vigo, por cada informe desfavorable, hay otros nueve que sí logran cumplir con los estándares exigidos por la Gerencia de Urbanismo: de los 273 informes de la Inspección Técnica de Edificios (ITE) – que desde el año 2016 se conoce como Informe de Evaluación de Edificios (IAE)– tramitados desde enero de 2020, un total de 249 obtuvieron un resultado desfavorable; acreditándose la ejecución de obras de reparación de los 24 inmuebles. En total, se presentaron 1.181 informes.

El talón de Aquiles

¿En qué pinchan estos bloques para no superar esta revisión periódica? Más que la causa, habría que analizar el tipo de gestión en el edificio en sí. Y es que los arquitectos detectan una peor adecuación en residencias de un único propietario que en aquellas donde hay una comunidad de vecinos. “Notamos que hay un mayor abandono en aquellos edificios no comunitarios; están más descuidados en el sentido de que no se respeta tanto la accesibilidad o la sostenibilidad”, destaca Alberto Ubeira, uno de estos inspectores.

inspecciones de edificios Hugo Barreiro

Cuotas o derramas

El profesional destaca que en aquellas edificaciones con un número adecuado de vecinos, entre “20 o 30 residentes”, es más sencillo que con las propias cuotas mensuales puedan hacer frente a las obras de mejora. “Es más, estamos viendo que cada vez con más frecuencia las comunidades se adelantan varios años a estas adecuaciones e inician con tiempo las obras. Es decir, no esperan a recibir un informe desfavorable. Aquí también tienen que ver mucho los administradores de fincas, que están más encima y más preocupados por ellos”, amplía Ubeira.

Parálisis por el COVID

Este año, si bien las inspecciones en sí no han sufrido grandes cambios, la carga de trabajo ha aumento mucho debido a la pandemia, concretamente al confinamiento. “La comunidades no pudieron celebrar juntas de vecinos y por lo tanto tampoco se pudieron aprobar derramas u obras, por lo tanto las inspecciones que no se realizaron el año pasado las estamos teniendo que realizar este año”, sentencia Alberto Ubeira.

Ayudas y subvenciones

Otro de los aspectos que están detrás de esta mejora en el acondicionamiento de los edificios –solo el 10% suspende la revisión técnica– son las numerosas ayudas de las administraciones que reciben las comunidades. “Desde ayudas para la rehabilitación de las fachadas hasta los ascensores; esta financiación ayudó mucho a que las comunidades se pusieran al día en temas de accesibilidad, por ejemplo”, revela el arquitecto.

Así, el Concello vigués ofrece subvenciones a las comunidades para la instalación de elevadores y rampas; y a mayores, desde 2020 el gobierno local aprobaba una ordenanza que permitía instalar ascensores en el exterior de los edificios siempre que no hubiese espacio en su interior.

Normativa

No todos los edificios de la ciudad están obligados a la presentación de la ITE-IAE. Con la nueva normativa solo deben presentarla los propietarios de inmuebles con más de 50 años de antigüedad y destinadas al uso residencial colectivo, es decir, que tengan más de una vivienda: bloques, hoteles, residencias de la tercera edad, de estudiantes, etc.

Una vez realizada la primera ITE, deben efectuarse inspecciones periódicas en el año siguiente a aquel en el que se cumplen 10 años desde el anterior informe. En el caso de que el resultado sea desfavorable, las comunidades deberán acometer las mejoras ordenadas por los inspectores. Una vez concluyan, los propietarios deberán acreditarlas con el correspondiente certificado de finalización de obras emitido por un técnico competente y, en su caso, visado por el Colegio Oficial de Arquitectos.

Más de 5.000 propiedades fueron llamadas a revisión en dos años

Siguiendo la tónica que ha dejado el COVID prácticamente en cualquier ámbito o sector, en 2020 las inspecciones técnicas en edificios fueron contadas. Esto motivó que en este 2021 estuvieran previstas más de 5.000; 3.268 propiedades que estaban llamadas a ser evaluadas en 2021 frente a las 1.750 del 2020. Estas inspecciones discurren a lo largo y ancho del municipio. De los casi 3.300 edificios llamados a pasar revista este año, una parte considerable se reparte por puntos como Coia o Teis. Entre Travesía y Camelias, por ejemplo, superan el centenar. Destaca también Urzáiz, con 39 bloques, la avenida del aeropuerto, con 43; o Pizarro, Ramón Nieto y la calle Aragón, todos en torno a la treintena de bloques.

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