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Faro de Vigo

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La Universidad de Vigo recorta a la mitad sus consumos de agua y papel en solo una década

El uso del gasóleo para calefacción se desplomó un 71% y en el campus de Pontevedra el gasto es cero desde 2018

Paneles solares en el campus de Vigo. Duvi

La Universidad ha logrado reducir en una década el consumo de agua y papel a la mitad y, por tanto, también la contaminación asociada a ambos usos en los tres campus. Según el último informe de la Oficina de Medio Ambiente (OMA), las emisiones de CO2 cayeron un 46% y un 62,5%, respectivamente, entre los años 2010 y 2020.

El estudio constata que las medidas puestas en marcha por la institución para mitigar su huella ecológica lograron una reducción del gasto en agua del 45%, pasando de más de 124.000 m3 a 68.600, siendo Vigo y Ourense los que registran mayores consumos.

En el caso del papel, la Universidad utilizó el año pasado 63.000 toneladas menos que en 2010. La mayor disminución se registró en los centros de la ciudad de Vigo y del campus de As Lagoas-Marcosende, que fueron capaces de reducir su uso hasta un 53% –48.000 toneladas menos–.

Emisiones de CO2 Hugo Barreiro

El consumo eléctrico de la institución se ha mantenido más o menos estable en la última década, pero el informe de la OMA también indica un desplome del uso del gasóleo C en favor de energías más sostenibles como la fotovoltaica, la geotermia y la biomasa. La caída es del 71%, siendo más acusada desde 2017, lo que se traduce en un 80% menos de emisiones nocivas para el medio ambiente.

La transición hacia las energías no contaminantes destaca en mayor medida en el campus de Pontevedra, que desde el año 2018 arroja un consumo cero de gasóleo.

El uso de renovables es una de las grandes apuestas del actual equipo de gobierno, que desde 2018 ha logrado reducir la huella de la UVigo un 8% –1.821 toneladas menos– y que aspira a incrementar este ahorro hasta el final de mandato con más instalaciones fotovoltaicas y un aerogenerador en As Lagoas-Marcosende, entre otras medidas. Su previsión es dejar de emitir 2.100 toneladas de CO2.

Movilidad

El estudio de la OMA refleja que la contaminación derivada de la movilidad cayó en 2020 debido a la pandemia, pero sigue siendo un problema importante en el campus de Vigo, donde supone el 33,5% de todas las emisiones. De ahí que desde el Vicerrectorado de Planificación se haya anunciado que se promoverá el uso de una plataforma para compartir vehículos privados.

Los datos de la última década revelan asimismo una importante reducción de emisiones asociadas al consumo de residuos especiales y de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE): un 68,6%. Y el impacto de los residuos urbanos también se ha conseguido recortar un 32%.

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