El túnel de Beiramar, una de las grandes arterias del tráfico urbano, experimentará una reforma de calado para modernizar sus instalaciones. El Concello de Vigo reserva 1,5 millones de euros para un contrato de reforma que se adjudicó en la Junta de Gobierno de ayer. “Es muy importante, hablamos de extremar la seguridad en el túnel”, recalcó Caballero. El objetivo, detalló, es “cumplir todas las normativas europeas de seguridad” en los subterráneos y adelantarse aplicando las medidas de seguridad “de la segunda mitad del siglo XXI”.

Entre las reformas previstas, destaca la mejora de la iluminación, la renovación del cableado, la ampliación de las luces de emergencia y la instalación de nuevos cuadraos eléctricos y detectores de monóxido de carbono y nitrógeno. El Concello también cambiará los armarios SOS a lo largo de 1,5 km y añadirá nuevos sistemas de megafonía, paneles de mensajería y carteles, además de software de vigilancia.

El plazo de ejecución es de seis meses y las obras afectarán de forma puntual al tráfico del túnel.