Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las floristerías resurgen en Difuntos tras un año complicado

Gerente y trabajadoras de la floristería Alea, con algunos de los encargos para Difuntos. Pablo Hernández

Sin cierres perimetrales ni restricciones especiales por el COVID, la festividad de Todos los Santos se celebrará este fin de semana con normalidad prepandémica. De ello dan cuenta los floristas de la ciudad, que ya trabajan contra reloj preparando centros y dispensando flores a los clientes que prefieren crear sus propios diseños. Una estampa muy diferente a la de hace un año, en plena segunda ola, cuando la batalla contra el virus se libraba con duras limitaciones en la movilidad y las reuniones. Las visitas a los cementerios fuera del municipio estaban restringidas y aquello afectó también al mercado de la flor, que perdió buena parte de las ventas habituales.

No solo eso, sino que muchas floristerías de Vigo vieron que los encargos eran cancelados porque la gente que vivía en la ciudad no se podía desplazar a otros municipios a visitar a sus familiares fallecidos. “En Vigo hay mucha gente que es de Ourense, y el año pasado cuando se anunció que no se podría salir de la ciudad en el día de Difuntos recibimos muchas cancelaciones. Y los pedidos ya se habían resentido debido a la incertidumbre de la situación”, explica Seve González, gerente de la floristería Alea, ubicada en la calle Barcelona.

Un año después, por tanto, el sector apenas nota ya el rastro del otoño gris de la pandemia, y las floristerías llevan varios días trabajando sin parar elaborando creaciones con claveles, crisantemos, margaritas y todo tipo de flores. En lo que sí están notando todavía los efectos del virus es en el tipo de pedidos. “Quizás ahora se fijan más en arreglos más económicos. La gente este año valora más el precio de lo que van a llevar al cementerio que el trabajo en sí”, explica Seve González. Es decir, los presupuestos que manejan los clientes son por lo general más reducidos que en años anteriores. Pero el volumen de pedidos ha recuperado la normalidad y recuerda ya a los días de Todos los Santos previos a la pandemia, una de las citas anuales clave para el sector de la floristería, junto al día de la madre y San Valentín, que son las tres jornadas que le reportan un mayor volumen de ingresos.

“Notamos que ya no hay el miedo del año pasado por la incertidumbre que existía en cuanto a las restricciones. Ya tenemos los clientes de siempre. Lo que sí estamos percibiendo es que muchos dejan sus pedidos para última hora”, asegura Margarita Ferreira, trabajadora de la floristería Carmen Sío, ubicada en la carretera de Camposancos y que a su vez es vivero de plantas. Hay que recordar además que las bodas, otros eventos que suelen ser una importante fuente de ingresos para estos establecimientos, no han recuperado medianamente la normalidad hasta hace escasos meses, y todavía no se notan los voluminosos pedidos que caracterizaban a muchos enlaces matrimoniales antes de la llegada de la pandemia.

Además, el sector se encuentra todavía en fase de recuperación tras una época muy complicada, donde muchas floristerías continúan con alguno de sus trabajadores en ERTE (y que ahora vuelven a su puesto para atender el aumento de volumen de trabajo por el día de Todos los Santos).

Puesta a punto de nichos en el cementerio de Teis. Alba Villar

En los cementerios de la ciudad, el trajín de personas adecentando sus nichos para los días de Todos los Santos y Difuntos es constante. Decenas de vigueses acuden a los camposantos donde están enterrados sus seres queridos para preparar las tumbas para la gran cita del año. Coincidiendo con esas fechas, el Concello de Vigo informa que abrirá todos los cementerios municipales de la ciudad los días 30 y 31 de octubre y el lunes 1 de noviembre de forma ininterrumpida desde las 9.00 hasta las 18.30 horas, una medida que afecta a todos los camposantos municipales: Pereiró, Zamáns, Teis, Cabral, Beade, Bembrive, Candeán y Lavadores. El resto de días el horario de los cementerios municipales de Vigo será el habitual: por la mañana, de 9.00 a 13.00 horas y, por la tarde, de 15.15 a 18.30 horas.

Precisamente, antes de estas fechas, el Concello reactivó una de sus citas más originales y a la vez más demandadas: las visitas teatralizadas nocturnas al mayor camposanto de la ciudad: el de Pereiró. Se celebrarán hasta mediados de noviembre y son de carácter gratuito, aunque es necesaria la inscripción previa. El aforo máximo de cada grupo es de 25 personas.

Compartir el artículo

stats