Y Virgin cumplió un año (más)

Pues que nuestra Virgin, o Vir, para otros, o sea Virgina Rodríguez Lorenzo, cuyas Joyas de la Raspa aplaudimos por su arte marinado, nos cumplió años, no sé cuántos porque soy un caballero pero pocos. El caso es que convocó en Al Traste, el local de Mauro que antes fue Contraste en Torrecedeira 103, a unos cuantos de sus amigos, que veis ahí como en estado de éxtasis ante el fotógrafo. Cómo nos acordamos de su padre, Jose Carlos Rodríguez, que se nos fue hace unos 12 años, autor de un himno de Vigo, y durante 20 años maestro concertador de la Coral Polifónica Casablanca además de amo de Orpheo, la gran tienda de música. Felicidades a la siempre cálida y bienhumorada Virgin.

¡Uf, con la Natalí y la Lolailo!

Tengo que volver a la dieta, porque salí al recreo unos días y me estoy liando otra vez con la vida culinaria. Tendré que dejar Vigo un tiempo cuando cumpla algún placentero compromiso de cocina más que aún me falta por vivir, creo que en el Cans de Porriño, porque si no es imposible. Con Natalia Rodríguez (sí, la de La Comidilla) y la Lolailo (Loló Domínguez) comí en O Lume de Carozo. Sí, hombre, sí, el restaurante de Juanjo Figueroa en Joaquín Yáñez, al que hemos nombrado presidente de Casco Vello Hostelería e Comercio. No le basta sino que da clases en el Instituto Galego do Viño como sumiller, es líder de una banda que tras la pandemia no para de actuar... Mira que te saló listiño el rapaz, Mary Carmen Treus, aunque Juan Figueroa, tu marido, anda diciendo por ahí a tus espaldas que “o Figue pequeno” salió a él. No sé qué dirá mi Arantxa, su hermana la teatrera. Bueno, que me lío, voy al grano. Comimos en el de Juanjo, mientras la Lolailo nos contaba sus impresiones sobre la vida, unos langostinos rebozados, unos tacos y unas empanadillas y, tras dar gracias a Dios por los alimentos recibidos, nos retiramos a nuestros domicilios.

De farra con Chicamen

Al día siguiente comí en el Compostela con Maribel y Nemesio Barxa, y yo de pareja con Chicamen Romero, que es una chavalilla con la que siempre da gusto estar no solo por su cultura, mucho más que esa Filología que siempre ha enseñado, sino por su buena relación con la vida. Chicamen venía estupenda porque recién llegaba de un viaje por Sicilia con otros vigueses como Abilio Álvarez, el padre padrone de la agencia de viajes Bives tour, que pasó ante nuestra mesa y saludamos con la calidez merecida. Abilio, un tipo de buena encarnadura, suma más de 40 años de experiencia en el sector turístico y es el presidente de Avasa, marca con la que se agrupan las más reconocidas agencias del sector en España, así que podéis consultarle cualquier duda viajera. Bueno, que me lío otra vez y yo estaba con otro tema. No os hablo más de Chicamen, ni de su casa en Canido, ni de su piano, ni del acordeón que está aprendiendo... Ni de que es sobrina de aquel Aguto Fadrique de La Artística que dejó honda huella en Vigo, en tierra pero también aire con su avioneta, porque ya es bastante conocida por su buen rollo, su calidad humana. El caso es que tomamos una caldeirada de rodaballo y sanmartiño tras un introito jamonero y, como somos gente sobria y recatada, nos despedimos hasta la próxima, que no será tarde, que ya me lo sé yo.