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La ETAP de O Casal cambia de traje: empiezan las obras de mejora

Caballero participó en la colocación de la primera piedra simbólica Alba Villar

La tan ansiada ampliación y modernización de la estación de tratamiento de agua potable (ETAP) de O Casal empieza a ser una realidad: la actuación, con una inversión estimada de 23 millones de euros y un plazo de ejecución de 18 meses –estaría finalizada en la primavera de 2023–, ya presume de su primera piedra simbólica. Este proyecto le permitirá sacar pecho a la urbe olívica: la instalación contará con membranas de ultrafiltración para la mejora de la calidad del agua en su proceso de potabilización, lo que supone un “hito tecnológico”, como aseguran fuentes de la empresa concesionaria y de la entidad de la Praza do Rei.

Así será la sala de control de la nueva ETAP.

Participaron en el acto el alcalde de Vigo, Abel Caballero; el delegado del Estado en la Zona Franca, David Regades; Javier Pardo, Elena Espinosa y María José Caride, tenientes de alcalde; Félix Parra, CEO de Aqualia; Santiago Lafuente Pérez-Lucas, director nacional de Aqualia; Juan Carlos Rey, director de Zona; José Luis García Ibáñez, director de la delegación de Aqualia en Galicia; y José María Ardoy, director de Aqualia Vigo.

Caballero, Regades, concejales y representantes de Aqualia.

El proyecto de ampliación y modernización de la potabilizadora se realizará en dos fases principales. En la primera, se llevará a cabo la construcción de un innovador edificio de dos alturas y planta circular sobre el decantador existente. En la planta inferior, se albergarán los canales de floculación y remineralización y los depósitos del agua pretratada en esta fase y el bombeo hasta la planta superior, donde se situarán los sistemas de filtración y ultrafiltración –el corazón de la nueva ETAP–, que, con una capacidad de filtración de partículas de 0,02 micras, “suministrará agua de una calidad excepcional”, según indican fuentes de Aqualia y del Concello.

Una vez esté operativo, el agua ultrafiltrada se conducirá por gravedad al depósito de cabecera, que tiene 132.000 metros cúbicos –cantidad de agua equivalente a más de 50 piscinas olímpicas– y, de ahí, al sistema de distribución, que pasa por ser la mayor infraestructura hidráulica de Galicia. En esta fase, también se construirá un nuevo edificio para los reactivos necesarios en el tratamiento.

Una vez el sistema de ultrafiltración esté operativo y ya se esté produciendo agua a partir de él, se activará la segunda fase, que contempla la remodelación de la instalación al completo y la construcción de un laboratorio de última generación, así como una nueva sala de control totalmente automatizada.

Así será la nueva ETAP de O Casal FdV

Mientras la nueva estación se construye en la misma localización que la actual, debe continuar el tratamiento y distribución de agua. Este es uno de los grandes retos que debe superar el proyecto de ampliación y modernización de la infraestructura de la calle Cantabria, que, en palabras de Caballero, se traducirá en una mejora de la calidad del agua. El propio regidor aseguró el mes pasado que Aqualia asume de forma íntegra el coste de este lavado de cara.

El servicio de agua potable se seguirá prestando con total normalidad a los más de 500.000 ciudadanos de los cinco municipios –Vigo, Mos, Moaña, Cangas y Redondela– que reciben agua de esta planta mientras las obras avanzan. “Todo esto exige no solo un know-how tecnológico a la vanguardia, sino, además, una enorme capacidad de ingeniería, planificación y coordinación entre el desarrollo de las obras y la prestación las 24 horas de los 365 días de un servicio esencial como es el abastecimiento de agua de calidad”, apuntan fuentes de Aqualia y del Concello olívico.

Una instalación de los 70

La ETAP de O Casal se construyó a mediados de los años 70. Suministra casi el 90% del total de agua potable que se consume en la red municipal de abastecimiento de Vigo. En 1992, se instaló un equipo de tratamiento de agua mediante ozonización y, en 1999, se dotó a la planta de una instalación para tratamiento de lodos y se ejecutaron otras mejoras. Con la nueva instalación, la urbe eleva su exigencia por encima de la nueva directiva europea sobre el agua de consumo humano.

Su capacidad pasará de 900 litros por segundo a 2.200

Las obras para la mejora de la ETAP de O Casal permitirán a la estación potenciar su capacidad de tratamiento, que pasará de los 900 litros por segundo actuales a los 1.500 en una primera fase y, finalmente, a los 2.200. La tecnología, que hará posible este salto cuantitativo, fue uno de los aspectos que destacó el alcalde, Abel Caballero, que puso en valor que la ciudad acometa una obra de esta magnitud sin interrupciones en el suministro de agua y sin repercusión en la factura de los ciudadanos –el PP niega que sea así–. La actuación pretende garantizar el suministro para los próximos 50 años y mejorar la calidad del agua viguesa, que es “la mejor de España”.

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