La mejoría de la situación epidemiológica en el área viguesa sufrió ayer un pequeño freno: el número de casos activos de COVID-19 subió por primera vez desde el 11 de septiembre. Solo lo hizo en cuatro casos, pero supuso volver a rebasar la barrera del centenar de personas con infección activa –son 102–.

Esta subida no se debe tanto al aumento en los nuevos diagnósticos de COVID-19 como al bajo número de altas concedidas. Solo se dieron cinco en la última jornada. En cuanto a los nuevos positivos, se detectaron 9. Es la cifra más alta en las últimas dos semanas, pero ha habido varias jornadas que han estado cerca, con 7 y 8 casos.

Eso sí. Estos nueve casos nuevos diagnosticados también han provocado que la bajada de la incidencia a 7 días vuelva a echar el freno. Estaba en 6 casos por cien mil habitantes y subió ayer a 7. La incidencia a dos semanas se mantiene en 14 días.

La protagonista de este repunte es la ciudad de Vigo, el único de los 26 municipios del área que empeoró sus datos epidemiológicos en el día de ayer, según la web de la Consellería de Sanidade. Sube un punto su incidencia hasta los 22 nuevos casos por cien mil habitantes a dos semanas. Mejora Salceda de Caselas, que está libre de virus, sin ningún caso registrado en dos semanas. Son quince los concellos en esta situación. El resto están todos por debajo de 25 casos por cien mil habitantes, es decir, en los parámetros de la nueva normalidad.