El área sanitaria de Vigo bajó ayer del centenar de personas en fase activa de la infección COVID-19, algo que no pasaba desde el 9 de agosto del año pasado. Además, todos los municipios que la componen, los 26, están en nueva normalidad –con menos de 25 nuevos diagnósticos por cien mil habitantes a dos semanas–. La incidencia a 14 días está en 17.

Lo que empeora es la presión asistencial, con una persona más en planta. Son ya once pacientes infectados en camas convencionales y uno en UCI. Aunque es habitual que tras el fin de semana un incremento, al no producirse altas, es la cifra más alta de hospitalizados desde el 20 de septiembre.