Era la tormenta perfecta y se cumplieron todos los pronósticos. El Centro Comercial Vialia afrontaba su primer sábado abierto con un aluvión de visitas, motivadas en gran parte por la expectación. Sin embargo, la abundante lluvia resultó clave para que los vigueses acudieran al nuevo recinto cubierto de moda en la ciudad.

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Vialia se llena en su primer sábado gracias a la lluvia S. A. M. / E. V.

Como ya ocurrió en la inauguración del A Laxe hace 13 años, los accesos y aledaños de la estación de Urzáiz se vieron copados por todos aquellos visitantes que decidieron acudir en sus vehículos.

Colas en el acceso a Vialia desde su bajada en Fátima E. V.

El trasiego de familias y jóvenes fue constante a lo largo de la jornada. Desde la una de la tarde el Food Court en el que se encuentran los principales locales de hostelería registraban colas de hasta una hora para pedir mesa mientras los más pequeños disfrutaban del faro de 20 metros que preside la plaza.

Miles de curiosos se congregaron en el interior del Vialia en su primer fin de semana abierto Alba Villar

Con el paso de las horas, el perfil del público cambiaba hacia el de compradores o simples curiosos que buscaban refugiarse de las inclemencias meteorológicas.

Sin embargo, la enorme superficie de la parte comercial y la plaza pública, así como los altos techos diseñados por Thom Mayne, evitaban una sensación de "agobio" o aglomeración que solamente se produjo en el interior de algunas tiendas.

Pasadas las siete de la tarde, numerosos conductores daban fe de los atascos en las inmediaciones, incluso evitando acceder al mismo. La elevada presencia de agentes regulando el tráfico mitigaba levemente el avance, aunque en algunos casos los vehículos permanecieran hasta diez minutos estacionados sin poder avanzar.

Atasco en la Travesía de Vigo E. V.

Quien por el momento no ha sufrido esa saturación es el transporte ferroviario. La ampliación de la oferta de Renfe para este fin de semana con casi un millar de plazas adicionales ha sido capaz de absorber la demanda y ningún tren con destino u origen en la terminal de alta velocidad cuelga el cartel de completo.