Vigo afronta la cuenta atrás definitiva para la apertura del Vialia. El Centro Comercial promovido por Ceetrus en la estación de tren será el primero que abra sus puertas en el casco urbano desde que lo hiciera el de A Laxe en 2008.

La expectación es máxima y por eso en el entorno de Urzáiz podrían repetirse imágenes como las vividas hace 13 años en Cánovas del Castillo.

Una avalancha de vehículos colapsó los accesos al parking del complejo, algo que podría repetirse este fin de semana al no estar finalizados aún el acceso a la AP-9 con el nuevo túnel de Lepanto.

Primeras jornadas caóticas

Aquel jueves 14 de febrero un total de 40.000 personas se acercaron al nuevo edificio situado frente a la Estación Marítima. Casi la mitad de ellas pasarían por el Media Markt, el principal reclamo desde su apertura. Pese a las medidas provisionales, las imágenes hablaban por sí solas.

El entonces concejal de Tráfico vigués, Xulio Calviño, señalaba que dichos problemas se solucionarían en las siguientes semanas, algo que lograrían con una medida radical. Poner fin a una rotonda con menos de 6 años de vida.

Obras de urbanización de la rotonda del Berbés en junio de 2002 Cameselle

A la salida del túnel de Beiramar en sentido Bouzas se prohibió el giro a la izquierda que permitía regresar rápidamente al Centro Comercial colocando unos bolardos de plástico.

Giro prohibido en la Avenida de Beiramar desde 2008, apreciándose las marcas pintadas en el suelo Google Maps

Aquella medida se consideró "provisional" ante ese boom inicial, al registrarse durante el primer mes más de 200.000 visitantes en el edificio diseñado por el navarro Francisco Javier Sáenz de Oiza. También se prohibiría el giro inverso dada su peligrosidad con el mismo método.

El otro giro prohibido en Beiramar, empleando el mismo método Google Maps

Sin embargo, con el paso de los meses estos cilindros se mantendrían inamovibles en el margen derecho de la antigua rotonda, que se llegó a reasfaltar a comienzos de la década siguiente. También el Puerto realizaría obras en la misma zona para retirar el muro y generar un nuevo acceso entre la lonja de bajura y Portocultura.

La rotonda se mantuvo inamovible pese a las obras a su alrededor. Imagen del 2011 Google Maps

En el extremo opuesto se uniría la glorieta a la mediana que se prolonga hasta el entorno del centro comercial. Esta acción por parte del Concello fue clave también en el proyecto de humanización de Teófilo Llorente, presentado un par de meses después.

La calle del Casco Vello limitaba su acceso a residentes y vehículos autorizados, iniciando la recuperación que le ha llevado a ser uno de los puntos de encuentro favoritos de los vigueses hoy en día.