El Instituto Gallego de Vivenda e Solo (IGVS) sorteó ayer entre sus adjudicatarios las 33 viviendas de promoción pública construidas por la Xunta de Galicia en la calle Ignacio Grobas, y para las que el organismo autonómico invirtió 3,4 millones de euros.

La delegada territorial, Marta Fernández-Tapias, urgió al Concello la licencia de primera ocupación, solicitada, afirma hace ya seis meses, para no retrasar la entrada de los nuevos inquilinos en las viviendas.

En la adjudicación de las viviendas adaptadas para movilidad reducida tuvieron preferencia, en primer lugar, aquellas personas que precisan de silla de ruedas para sus desplazamientos o dependen absolutamente de dos bastones para caminar. En segundo lugar las personas que habían tenido acreditada una enfermedad o discapacidad permanente y que, por su desarrollo, había sido un impedimento para desplazarse sin ayuda o que afectara notoriamente a su movilidad.