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¿Qué provoca un infarto antes de los 40 años?

El farmacéutico Pablo Juan Salvadores, ante el Cunqueiro, donde se dedica a investigar.

El farmacéutico Pablo Juan Salvadores, ante el Cunqueiro, donde se dedica a investigar. ALBA VILLAR

Cuando el farmacéutico Pablo Juan Salvadores empezó a trabajar en el departamento de Hemodinámica del Servicio de Cardiología del Álvaro Cunqueiro le impactó que estuvieran operando a un joven de 24 años para desobstruir una arteria y restaurar el flujo de sangre al corazón. “¿Por qué a esa persona le están haciendo un cateterismo cuando la edad habitual es a partir de los 65 años?”, se preguntó. “No hay mucha evidencia científica en torno a este grupo”, cuenta. De la necesidad de dar respuesta partió la tesis que acaba de aprobar con sobresaliente cum laude. ¿Y qué fue lo que descubrió? Que el tabaco, el colesterol y la herencia genética son las tres claves fundamentales tras los infartos que se producen antes de los 40 años.

No son muchos los pacientes que sufren un infarto o una angina estable. La prevalencia es del 1,6%. De hecho, en un periodo de once años –de enero de 2006 a 31 de diciembre de 2015– reunieron a 251 con enfermedad arterial coronaria del área sanitaria de Vigo. Completaron la cohorte con 157 “controles” con los que compararlos –usuarios sin obstrucción en las arterias con confirmación mediante ecografía–. Es el mayor estudio a nivel nacional.

Solo un 11% de los jóvenes con colesterol son tratados

Descubrieron que “son pocos los factores de riesgo que influyen, pero tienen un peso muy importante para manifestar la enfermedad de forma prematura”. “Y dos de ellos son modificables”, subraya Juan Salvadores. Con esta tesis en Epidemiología y Salud Pública, dirigida por los doctores Andrés Íñiguez y Francisco Caamaño, también quiere llamar la atención sobre la escasa prevención y plantea medidas en esta línea. Cuenta que muy poca gente joven está tratada de colesterol alto, que ayuda a que crezca la placa que obstruye las arterias, “solo un 11% estaban tratados con estatinas”. “A veces, solo con dieta no es suficiente”, señala y añade: “Igual tenemos que empezar desde edades más tempranas a controlarlo”.

Explica que uno de los problemas más importantes es la “baja percepción del riesgo en jóvenes”. “Es un reto para los profesionales”, destaca. Por ello propone estrategias especialmente dirigidas a este grupo, por ejemplo, en terapias para dejar de fumar. Consumir entre 1 y 5 pitillos al día incrementa en un 50% el riesgo de evento coronario. “No podemos hacer la misma terapia con una persona de 60 que con otra de 20, porque no va a entender que le pueda dar un infarto ahora”, apostilla el farmacéutico.

Estudio genético

En cuanto a la herencia genética, quiere ir más allá de los antecedentes escritos en la historia clínica de los familiares. En una continuación del estudio. Han recogido muestras de cien pacientes, han creado una colección en el Biobanco del Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur y llevarán a cabo un estudio genético con ellas para buscar biomarcadores. “Pensamos que hay algo que hace que la enfermedad evolucione tan rápido”, cuenta.

No solo indagó en qué provoca estos casos, sino que también quiso ver la evolución en el tiempo tras el cateterismo, durante una media de 5 años –un mínimo de 1 y un máximo de 9–. “Cuando manifiestas una enfermedad arteriosclerótica tan joven, es más agresiva que una persona que lo manifiesta a los 70”, señala y especifica que un 14% necesitaron una nueva intervención para implantar otro stent –una especie de muelle para reforzar las paredes de las arterias– en el primer año.

El 25% que tenía más de una lesión en el corazón son los que tuvieron una peor evolución. Pablo Juan Salvadores subraya que “una enfermedad de esta magnitud cambia totalmente tu vida”. “El impacto social y económico es muy grande porque te acabas de convertir en un paciente crónico”, argumenta y añade: “Tiene implicaciones sociales a la hora de planificar una familia y, aunque son una minoría, igual tienes que dejar de trabajar".

Para el estudio, ha contado con el apoyo de la unidad de investigación cardiovascular dirigida por el doctor Víctor Jiménez Díaz. Pablo Juan Salvadores se dedica en exclusiva a labores de investigación.

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