Las navieras Mar de Ons, Naviera de las Rías Gallegas y Cruceros Rías Bajas denuncian lo que consideran una “irregularidad” por parte del Parque Nacional Illas Atlánticas al autorizar visitas de campistas y fondeos de embarcaciones privadas en temporada baja –a partir del 16 de septiembre– cuando, afirman, el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) aprobado hace dos años “no lo contempla”.

El Parque

Esta afirmación fue descartada por el director del Parque, José Antonio Fernández Bouzas, quien asegura que el PRUG se cumple “a rajatabla”. “Los camping tanto de Cíes como de Ons están abiertos todo el año, por lo tanto se permiten los campistas. Además para el fin de semana está completo con las rutas guiadas”, explica Fernández Bouzas.

Trato preferente

Para las navieras, esta situación que denuncian otorgaría un trato “preferente” a las personas que pernoctan, frente a los visitantes que quieren disfrutar de las Islas por unas horas. “Se ha decidido discrecionalmente y sin respetar el PRUG, ampliar la temporada alta para el cupo de fondeos y campistas y no para otra clase de visitas como son las que acceden por unas horas, que solamente lo podrán hacer en grupos organizados y al margen del sistema de central de reservas de la propia Xunta de Galicia mediante un proceso rudimentario del Parque Nacional nada transparente”, afirman desde Mar de Ons, Rías Gallegas y Cruceros Rías Bajas.

Reservas durante todo el año

Para estas navieras sería prioritario gestionar las visitas a través de un Sistema Central de reservas abierto los 365 días del año y para todas las modalidades de visita. Actualmente los visitantes que acceden en grupos organizados a partir del 16 de septiembre –afirman– “no pueden tramitar directamente su autorización en la Central de Reservas, ni conocer en tiempo real el cupo disponible”, ya que esta información “se oculta” al consumidor y navieras, obligándoles a acudir a un procedimiento “lento y farragoso en que cada naviera, de forma manual solicita autorización por cada pasajero, que la Administración no confirma hasta pasados varios días con lo que ni los visitantes ni las navieras pueden conocer en ningún momento el cupo disponible y las plazas que restan en tiempo real cada día y en consecuencia no pueden planificar su viaje con antelación aun cuando reserven con mucha anticipación”.

Esta forma de gestión, que las navieras han calificado de “opaca”, aseguran que “no favorece la confianza que el consumidor debe tener en un ámbito calificado de Parque Nacional” y “no respeta los principios básicos de “transparencia” y el “derecho del consumidor a elegir compañía”.