La conexión marítima entre Cangas y Moaña con Vigo ha experimentado un repunte con respecto al año pasado, pero continúa muy lejos de los registros de antes de la pandemia.

El transporte de ría movió en los primeros ocho meses del año un total de 546.960 usuarios, un número que supone un apreciable incremento de casi un 15% en comparación con el mismo periodo de 2020, cuando utilizaron el barco como medio de desplazamiento 476.806 personas. Sin embargo, el volumen de tráfico ni tan siquiera se acerca a las estadísticas precovid, con la pérdida de algo más de un tercio de los pasajeros (en concreto un 35%) que se movieron en el transporte de ría entre enero y agosto de 2019, cuando se contabilizaron 838.602 usuarios en los barcos de Cangas y Moaña.

El trayecto Vigo-Cangas ha contado en estos ocho meses con 430.080 usuarios por los 369.016 de 2020 y una subida porcentual de 16,5 puntos que no acaba de compensar, no obstante, la pérdida de pasajeros con respecto a 2019. Entonces tomaron el transporte de ría 674.602 personas. La caída en dos años ha sido de algo más de un 36%.

En Moaña la vuelta a la normalidad va más despacio, y han sido 116.880 los viajeros que han optado por cruzar la ría por vía marítima, un 8,4% más que en el ejercicio anterior, cuando lo hicieron 107.790. En 2019 habían sido 164.000 personas, lo que supone un descenso este año cercano al 29 por ciento.

Lo cierto es que la dinámica es positiva y apunta a una lenta aunque constante recuperación de pasajeros desde el pasado mes de marzo.