El bus turístico de Vigo se suma a la ola de la recuperación

Viajeros a bordo del bus, ayer, en Vigo

Viajeros a bordo del bus, ayer, en Vigo / Borja Melchor

La fortaleza turística de Vigo en plena pandemia puede percibirse a pie de calle, con el cruce de acentos e idiomas de los visitantes que recorren sus encantos, las camisetas de fútbol de equipos de otras ciudades como vestimenta de ruta o el trajín a las puertas de los hoteles, que, sin esperárselo, sonríen de oreja a oreja en este mes de agosto. Pero también se refleja en el bus turístico, un servicio que presta la empresa Vitrasa de la mano del Concello para dar la opción de conocer la urbe más poblada de Galicia sobre cuatro ruedas.

Las cifras no engañan: desde que se puso en marcha el autocar –5 de julio– hasta el pasado miércoles, se han subido 3.585 viajeros. En el mismo periodo del 2019, año prepandemia, este dato fue de 3.746. Conclusión: Vigo ya acaricia el ritmo que tenía antes de la irrupción del COVID-19, una realidad que también transparenta la ocupación hotelera, con porcentajes que superan el 90% durante los fines de semana de agosto y un julio de récord en pernoctaciones de turistas nacionales.

La afluencia está repartida entre todos los días de la semana –hace cuatro expediciones diarias, con salida desde la estación marítima de ría, al lado de la oficina de turismo de Vigo, a las 10.00, 12.00, 16.30 y 18.00 horas; el recorrido dura una hora y media, aproximadamente, con tres paradas (en O Castro, Castrelos y Samil)–. Eso sí: en agosto, ha habido más viajeros que en julio –2.233 y 1.352, respectivamente–. Como detallan desde Vitrasa, un elevado porcentaje de clientes vienen de Galicia o del resto de España, una tendencia claramente marcada por la pandemia del COVID-19.

El bus turístico de la ciudad, ayer, en el punto de salida

El bus turístico de la ciudad, ayer, en el punto de salida / Pablo Hernández

En palabras del alcalde, Abel Caballero, el bus turístico, que cuenta con audioguías disponibles en ocho idiomas –español, inglés, portugués, francés, alemán, italiano, ruso y gallego– y prestará servicio hasta el 30 de septiembre, es “el mejor modo de conocer la ciudad”. Concuerda con él un grupo de visitantes procedentes de Zaragoza que se subió al vehículo ayer, minutos antes de las 12.00 horas. Mientras hacían cola para entrar, Sara, Lucía, Lola, Mariluz, Maite y Loli explicaban que estaban de ruta por Galicia. “Pasamos el día de hoy [por ayer] en la ciudad. Veremos A Pedra, O Castro, O Berbés, Gran Vía, García Barbón… Nos está encantando todo”, aseguraba Mariluz, la única que ya conocía la urbe. “Fui guía turística”, confesaba.

Visitantes de Zaragoza

Visitantes de Zaragoza / Pablo Hernández

A unos metros, Juan, Teresa, Paloma y Segundo, de Cenicientos, un pueblo de Madrid, preguntaban dudas sobre el servicio. Su intención era subirse al bus turístico a la tarde y visitar las islas Cíes a la mañana. Para los cuatro, es su primera vez en la urbe. “Llevamos tres días en Galicia, también hemos estado en A Coruña y Ourense, y nos vamos mañana [por hoy]. Lo que más nos ha gustado de Vigo son las avenidas que tiene y su limpieza”, concretaban antes de señalar que Vigo “es mejor” de lo que se esperaban. “Habíamos oído que estaba muy bien, pero nuestras expectativas han sido superadas. Salió una excursión del pueblo y aprovechamos para venir”, destacaban, a la vez que agradecían la temperatura: “Pensábamos que, con 18 o 20 grados, podríamos tener frío, pero se está muy bien. Nos gusta mucho el norte, volveremos”.

Visitantes de Bizkaia

Visitantes de Bizkaia / Pablo Hernández

Al final de la cola, esperaban Alfonso e Iker, de Zalla, una localidad de Bizkaia. Decidieron subirse en otro momento al bus turístico porque la planta alta estaba llena. La mascarilla que llevaba el primero, con un león del Athletic Club de Bilbao, los delató. “Hemos venido a Vigo aprovechando que juega el Athletic aquí, a ver si conseguimos entradas. Yo había estado en viaje en moto, pero fue un día escaso, entonces, es como mi primera vez. Me está gustando algo más, pero, urbanísticamente, es un poco caótica”, aseveraba Alfonso antes de mostrar su rechazo a la ubicación de la estación marítima de ría y del Centro Comercial A Laxe. Iker se quedó asombrado con la puesta de sol desde O Castro, que fotografió el viernes, y con el ambiente de la Praza da Constitución a la hora de cenar.

Visitantes de Madrid

Visitantes de Madrid / Pablo Hernández

El conductor del bus turístico que realizó ayer la ruta de las 12.00 horas, Joaquin Soares, señalaba que los visitantes se sorprenden mucho por el tamaño de la urbe, ya que piensan que es más pequeña, y por la limpieza.

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