La ciudad olívica recibió, con ganas y pasión, al grupo de Álvaro Urquijo, quien cantó, como siempre, teniendo presente el recuerdo de su hermano Enrique. Así, el grupo entonó sus grandes éxitos entre vítores y aplausos, y acompañados por las voces de los fans vigueses.

Y es que, este concierto es importante, ya que supone la recuperación de la música en Castrelos después de más de un año. El parque, que ha sido escenario de grandes artistas y grupos, recibió ayer a la icónica banda madrileña. El espacio elegido fue el parque, no el interior del Auditorio, y el aforo permitido era de mil personas (el doble de la capacidad del TerraCeo), y nadie quiso faltar a la cita. Eso sí, cumpliendo con todas las medidas establecidas por el protocolo COVID-19: mascarilla en todo momento, todos sentados en sus asientos y estaba prohibido comer y fumar.

Los Secretos nacía en el seno de la movida madrileña, allá por 1981 y, desde su debut discográfico, los éxitos se dispararon sin freno. Si bien es cierto que hubo baches en el camino, la banda sigue recopilando triunfos en el mundo de la música española, y Vigo ha sido testigo de ello.

Como fue testigo también de tantas canciones que se han convertido en la banda sonora de muchas vidas. Déjame, A tu lado, Agárrate a mí María, Ojos de gata… Precisamente, uno de estos temas fue uno de los que puso música al confinamiento: A tu lado. Una canción tan significativa y versionada, significó una melodía de apoyo para todos aquellos que no pasaban su mejor momento y cualquier palabra de aliento era bienvenida.

Con todo, Los Secretos devolvieron a la ciudad la pasión por la música en directo, y la magia de vivirla en Castrelos de nuevo, tras el aplazamiento de otros conciertos por la situación epidemiológica.